Hoy será proclamada como presidente del Perú la señora Keiko Fujimori. Con su equipo ya definen prioridades y organizan la gestión que asumirá el 28 de julio. Un mes de julio que no es frío ni propio del invierno gris limeño, sino uno cálido y soleado.
El Niño ya está aquí. El ENFEN pronostica que el fenómeno El Niño alcanzará una intensidad entre moderada y fuerte en los próximos meses y se extenderá hasta verano del 2027. El Niño ya viene afectando duramente a la actividad pesquera con la suspensión de la primera temporada de pesca de anchoveta en la zona centro norte y está en riesgo la segunda temporada. Además, impactará a la agricultura. Están en riesgo empleos, producción, exportaciones, seguridad alimentaria y se prevé lluvias intensas que afectarán a varias regiones del país.
El Gobierno de la presidente Fujimori deberá liderar acciones rápidas para movilizar al Estado (hoy ausente) en las tareas de prevención. Una tarea dura para un gobierno que recién empieza.
Pero no solo es atender la emergencia. Se requieren medidas para mitigar el impacto en las actividades productivas y proteger el empleo. En pesca, urge un plan de monitoreo y evaluación adaptado a la variabilidad ambiental y habilitar espacios de pesca para capturas temporales si las condiciones lo permiten. Además, es la oportunidad para reactivar la pesca de anchoveta en la zona sur y así, reactivar una cadena productiva fundamental para las regiones del sur del país.
El Perú tiene una ventaja: el IMARPE, institución científica líder que acaba de celebrar 62 años de vida institucional. La alta variabilidad del mar peruano requiere contar con información oportuna para la toma de decisiones y la reactivación de la pesca industrial. El niño no espera una luna de miel.




