¿De qué vale que nuestra economía siga creciendo si la inseguridad ciudadana se lleva parte de esa tajada? Así lo ha dado a entender el presidente del Banco Central de Reserva del Perú (BCRP), Julio Velarde, quien, con un golpe directo al plexo de las autoridades y candidatos, dijo preferir menos crecimiento a que la gente siga muriendo a manos de la delincuencia. Y lo ha manifestado nada menos que quien contiene el equilibrio de nuestros bolsillos.
“Eso es más importante que el impacto económico, que la gente tenga seguridad es lo más importante. Prefiero tener medio punto menos de crecimiento (económico), pero que a la gente no la maten”, refirió. Y vaya que el crimen se la lleva en carretilla. Según el Ministerio de Economía y Finanzas (MEF), la inseguridad genera un costo económico de, aproximadamente, 1.7 % del PBI de 2024 (S/ 19.8 mil millones), repartido entre el sector privado (S/ 13.9 mil millones) y el público (S/ 5.9 mil millones).
Siempre hemos considerado a la corrupción como la enfermedad incurable del país. Pero, como ven, es la inseguridad ciudadana el gran enemigo sin control. A diferencia del primer lastre, la delincuencia opera por fuera, con un sistema judicial endeble. Por eso es que Velarde resalta el pesar nacional por encima de los ladrones de cuello y corbata. Aquí una pepa más: El 2024, el BCRP calculó el costo de la criminalidad en 2.2% del Producto Bruto Interno (PBI): 1.5 % para el sector privado y 0.7% para el sector público.
Por tal motivo, de nada sirve seguir engordando la cartera nacional si es que la gente sigue muriendo por un celular. Entonces, no vale la pena tener recursos si las cifras de sangre manchan a más peruanos. Velarde da en el clavo incidiendo en que necesitamos hacer cumplir la estrategia contra la inseguridad ciudadana, el verdadero enemigo de la democracia. En estos tiempos de elecciones, el esperamos que los candidatos agarren esa flor y generen propuestas concretas para frenar el avance criminal.




