Las necesidades de educación, salud, transporte, saneamiento y seguridad, deberían ser cubiertas desde el Estado con la debida calidad.

Para gastar hay que tener ingresos, lo sabemos. Los ingresos del Estado son los impuestos, a la renta, IGV y otros, y se miden como la presión tributaria o porcentaje del PBI que se recauda como impuestos.

Países europeos tienen alta presión tributaria: Francia (45%), España (37%), Alemania (40%) y EE.UU. (25%) e Italia (42%). También ocurre en Latinoamérica: Argentina (29%), Bolivia (23%), Colombia (22%), Ecuador (20%) y Chile (20%), mientras en el Perú raspamos el 15% como proyecta el Banco Central de Reserva.

No solo es evasión y elusión. Son las ya famosas exoneraciones tributarias a empresas mineras, agroexportadoras, financieras y educativas. Los que menos tienen pagan IGV por la compra de un caramelo y los que ganan millones reciben exoneraciones de hasta 27,000 millones al año. Eso se llama desigualdad y exclusión. Es uso del poder político de este Congreso mafioso para beneficiar a grandes empresas y oligopolios dueños del Perú y su economía.

Una primera medida desde Venceremos será eliminar las exoneraciones tributarias a estas grandes empresas. Recuperaremos los 2,000 millones de la Ley Chlimper 2 y exigiremos dotar de riego tecnificado a las unidades agrícolas familiares porque ellas son las que nos alimentan, enfrentando la desidia del Estado.

Elevaremos la presión tributaria a 17-18% para avanzar hacia el promedio latinoamericano del 22%. Trabajaremos por un país seguro y viable. Esa sí es democracia para todos.