El sector pesquero atraviesa una situación crítica debido al fenómeno El Niño (FEN). El propio Gobierno ha declarado la emergencia en el sector. Sin embargo, pasan los días y no vemos medidas firmes que permitan mitigar el impacto de esta crisis que está ahogando a los miles de trabajadores de toda la cadena pesquera industrial.

Son 250 mil trabajadores que dependen directa o indirectamente de esta actividad. Armadores que requieren financiamiento extraordinario, trabajadores que requieren continuidad de la cobertura de EsSalud y reducir cargas tributarias, flexibilidad en el cumplimiento de obligaciones y fiscalizaciones dada la paralización de actividades. Todas medidas urgentes no solo para poder ayudar a miles de familias que dependen del sector sino para asegurar la protección de las fuentes de trabajo y la continuidad de la actividad pesquera industrial.

Dos cosas llaman la atención. Por un lado, esta crisis viene desde hace meses cuando se paralizaron las actividades de la pesca industrial y desde entonces no vemos medidas concretas. Por otro, una emergencia no puede ser abordada como algo regular. Una situación extraordinaria, requiere actuar de manera extraordinaria.

Y para coronar esta situación crítica, las ONGs medioambientalistas quieren poner en jaque a las autoridades.

Solo la ciencia debe guiar las decisiones de las autoridades no las campañas que desinforman y que solo buscan atacar a un sector ya en crisis por el FEN.

Tenemos sólidas instituciones científicas como el IMARPE, sistemas de monitoreo, mecanismos de control y una regulación que promueve decisiones responsables y debidamente sustentadas.

¡Vamos adelante, con firmeza, agilidad y siempre poniendo a la ciencia por delante!

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