La suerte de José Jerí en la Presidencia de la República parece estar echada, incluso si se opta por el camino de la vacancia, pero lo irónico es que quienes lo van a mandar de vuelta a su perdido escaño en la bancada de Somos Perú son los mismos que en julio del año pasado lo pusieron al frente de la Mesa Directiva del Congreso y meses más tarde lo llevaron a Palacio de Gobierno.

Pero recordemos que incluso antes de ser convertido en mandatario, en el Congreso se presentó una moción para retirar a Jerí de la titularidad del Poder Legislativo, a fin de permitir que otra persona, con menos cuestionamientos, asuma las funciones de jefe de Estado. El intento fracasó y el resto es historia conocida.

Ahora ese mismo Congreso va a echar a Jerí y va a nombrar a otro mandatario, el cuarto de este periodo de cinco años. ¿Harán un mea culpa? ¿Admitirán que se equivocaron como tantas otras veces? El actual mandatario venía con serios cuestionamientos. Incluso en portada de Correo Lima titulamos: “Los deshonores de Jerí”.

Hoy surgen opciones de reemplazo. Suenan tres, cada cual con más rechazo que la otra.

Solo queda esperar una persona de consenso y que al menos llegue hasta el 28 de julio sin escándalos que ensucien aún más la investidura presidencial.