Difícil entender a los legisladores de Juntos por el Perú, quienes por un lado quieren ver contra las cuerdas al ministro del Interior, César Astudillo, por los elevados índices de criminalidad que afectan al país desde hace décadas, mientras por otro lado son el brazo político y parlamentario de la minería ilegal, que en los últimos años se ha convertido en la madre de la extorsión, el sicariato, el secuestro, la trata de personas, la explotación sexual infantil y otros delitos.
No olvidemos que lo primero que hicieron al asumir funciones, fue tratar de interpelar al ministro de Defensa, Rafael Belaunde, no por adquisiones, por la lucha contra residuos terroristas en el VRAEM ni otros asuntos, sino específicamente por el rol que cumplen las Fuerzas Armadas en Pataz, en la sierra de La Libertad, donde se trata de controlar el accionar de grupos armados ligados a la extracción ilegal de minerales, que ya han producido verdaderas matanzas.
Luego, colocaron en la presidencia de la Comisión de la Energía y Minas de la Cámara de Diputados a Yenifer Paredes, la cuñada del golpista Pedro Castillo, quien como ha quedado demostrado en las primeras sesiones de este grupo de trabajo, está en la mera calle respecto de los asuntos que allí se tratan. ¿Por qué le dieron esa responsabilidad? No tengo la menor duda que para favorecer a grupos de mineros como los que están exigiendo la ampliación eterna del Reinfo.
Hace poco una legisladora del partido de Roberto Sánchez acusó a las Fuerzas Armadas y Policía Nacional, como instituciones, de pertenecer a bandas criminales como las que operan en Trujillo. ¿Mostró alguna evidencia? Ninguna, solo la lectura de un texto escrito quizá por alguno de sus asesores. Si tiene una prueba de lo que afirma, debería mostrarla para contribuir a sacar a los malos elementos y afinar la lucha contra la criminalidad que tanto dicen que les preocupa.
Y por último, con qué cara exigen desde las bancadas de Juntos por el Perú que se trabaje por la seguridad en favor del ciudadano de a pie, si en sus despachos están sembrando a gente del Movadef, grupo creado por Abimael Guzmán que reivindica la orgía de sangre desatada por Sendero Luminoso que tuvo como principales afectados a campesinos, trabajadores y hasta inocentes niños. ¿Los abanderados del “pensamiento Gonzalo” van a venir a pedir que se luche contra los criminales que están en las calles? ¿Es una burla?




