Hace algunos días, en el Movistar Arena de Bogotá, Laura Pausini, que viene presentando su gira mundial, tuvo un encuentro musical con Gian Marco a propósito de que la italiana grabó “Hoy”, el popular tema del peruano. En un dueto sorpresa, ambos intérpretes ofrecieron en el escenario una colaboración que se convirtió en tendencia, que no solo reafirmó la trascendencia artística de ambos, sobre todo se confirma de cómo la magia que genera la música ha convertido una canción, en un himno. ¿Existen fórmulas para qué eso suceda? No, y los mismos compositores lo afirman. Cada vez que ellos proponen una creación y la entregan al mundo, esta vuela con sus propias alas y cada quien la toma y le da su propio significado. En el caso de “Hoy”, Gian Marco, la entregó a Gloria Estefan para que la grabara en su álbum Unwrapped en 2003. El hijo de Regina Alcover cuenta que su composición fue un canto nostálgico a su tierra cuando vivía en Miami, nunca imaginó que se convertiría en su tema más versionado y cantado en el mundo. El argentino Valentino Merlo lo grabó en cumbia y hasta el momento lleva 397 millones de vistas en YouTube y la versión de Gloria Estefan lleva 145 millones. En TikTok “Hoy” se ha convertido en la banda sonora de videos que comparten los migrantes que regresan a la tierra y se reencuentran con sus familias, otros lo usan para reafirmar el amor por la patria en la que nacieron. Esa conexión con los sentimientos de la gente, cuando un tema se identifica con los sueños, aspiraciones, amores y tristezas de quienes la escuchan es lo que produce que una canción trascienda. Pero, alguien dirá, ¿entonces fusionando todos esos elementos ya tengo garantizado un éxito? No, y volvemos a repetir que todo es un misterio, puedes tener toda una maquinaria detrás para que esto suceda, pero eso no será garantía de éxito: ejemplos hay miles. En tiempos en los que se exige a los cantantes y bandas lanzar un tema tras otro para lograr viralidad en las redes sociales y plataformas, y además que esas canciones no tengan el tiempo para madurar, es relevante celebrar esas composiciones que no pierden vigencia. El fin de un artista es que su obra llegue a la mayor cantidad de gente, si ese objetivo se concreta y además, esa creación se convierte ya en una referencia cultural, se puede decir misión cumplida.




