El 19 de enero de 2026, Eulogia Quihui Suica murió atropellada en la Vía Expresa Sur, una obra inauguraba en setiembre del 2025 por la Municipalidad Metropolitana de Lima con pompa y boato pese a que no contaba con puentes peatonales ni semáforos funcionales y, mucho menos, señalización adecuada.
Ayer, 30 enero de 2026, esa misma gestión municipal –ahora con Renzo Reggiardo como alcalde en reemplazo de Rafael López Aliaga– suspendió las obras de la Vía Rápida Javier Prado invocando un principio que en la anterior obra nunca consideró: “prevalecer el bienestar ciudadano”.
¿Qué cambió entre septiembre y enero? Pues aparentemente que Rafael López Aliaga, entonces alcalde en funciones que necesitaba obras visibles para preparar su campaña electoral, renunció en octubre para postular a la presidencia y hoy que lidera las encuestas con 12% de intención de voto.
De esto se puede inferir que mientras López Aliaga ocupaba la alcaldía, la urgencia era mostrar “hitos históricos” sin importar si eran seguros. Ahora que está en campaña presidencial, la prioridad pasaría por evitar escándalos que dañen su imagen.
Así las cosas, mientras los políticos calculan votos, los ciudadanos siguen muriendo en obras inconclusas.




