Pasan las horas y se van revelando más irregularidades en torno al accionar de la ONPE en las Elecciones 2026 y no solo eso, también se descubren faltas a la verdad de sus funcionarios para tratar de tapar el desastre.

Como se recuerda, el jefe de la ONPE, Piero Corvetto, sostuvo que la demora en la entrega de material electoral se debió a que la empresa Galaga no cumplió con los términos del contrato con el ente electoral, pero esto no es del todo cierto. Willax reveló que las demoras partieron del caos que se vivió, antes del proceso, en los almacenes de la ONPE.

Este caos también fue reportado por el abogado de Galaga y, si bien esto no la exime de responsabilidades, sí denota las faltas a la verdad que cometió el ente electoral.

También están las versiones de la ONPE sobre el material electoral hallado en la basura, en Surquillo. Dijeron que fue un olvido, que el material contaba con resguardo policial y del JNE. La propia ONPE luego reconoció que su funcionaria ‘proporcionó información inexacta’, y el presidente del JNE, Roberto Burneo, fue más tajante: el comunicado de la ONPE era falso.

Así las cosas, la Oficina Nacional de Procesos Electorales haría bien en sincerar todo lo que ocurre tras bambalinas porque una institución que miente sobre lo que ocurre en sus propios almacenes y en sus propios vehículos, no tiene autoridad moral para custodiar el voto de los peruanos ni dar al país un presidente y congresistas cubiertos de legitimidad.