El viernes pasado, en este espacio, comentaba que esperaba que diós nos coja confesados en estos primeros meses del 2026 debido a que vivimos en medio de una gran turbulencia por el Niño Costero que causa estragos en norte y sur, la campaña electoral que no termina de enganchar con el ciudadano y la rapiña de ciertos políticos con bancadas en el Congreso que se están valiendo de un gobierno débil como el de impresentable José María Balcázar para arrinconarlo y sacar rédito, ya sea económico o electorero.
Ojo que los daños causados por el Niño Costero podrían incrementarse conforme avance el mes de marzo, tal como sucedió en 2017. Tengamos en cuenta que incluso hay obras de prevención inconclusas por recortes presupuestales dispuestos desde los tiempos de Dina Boluarte. Casi en simultáneo, se vendrá un incremento exponencial de casos de dengue, que tendrán que ser afrontados por un sistema de salud pública precario, que en muchas situaciones es un atentado contra la dignidad humana.
A todo eso, que ya es bastante, se suma ahora el inicio de las hostilidades de gran magnitud en Medio Oriente, que han llevado al cierre por parte de Irán del Estrecho de Ormuz, un corredor marítimo frente a Omán por donde circula el 20% de petróleo que consume el mundo, lo que podría elevar los precios de este combustible en un país importador como el nuestro. Esto afectaría directamente al bolsillo del ciudadano, incluso al que adquiere frutas y verduras que se mueven en camiones por las pistas del Perú.
Pero hay más. El viernes por la tarde se informó a los peruanos que debido a un fuga y una deflagración en el ducto que sale de Camisea, en la zona de Megantoni, Cusco, se dispondría un racionamiento de 14 días de gas natural, que contempla la suspensión de venta de este combustible a particulares y taxistas, para dar prioridad al uso residencial y comercial. La Asociación Automotriz del Perú (AAP) estima que esto afecta a 350 mil vehículos y a un millón 300 mil personas. No es poca cosa.
Mientras tanto, se ha previsto que el próximo miércoles 18 de marzo el gabinete de la premier Denisse Miralles pida el voto de confianza al Congreso. Sería un despropósito que el equipo no reciba la investidura de parte del Parlamento con bancadas lideradas por políticos en campaña. Sí, soy muy critíco del actual mandatario que jamás debió llegar a Palacio de Gobierno y de varios de los ministros, pero el remedio podría resultar peor que la enfermedad en medio de todos los problemas que afronta el Perú.




