“La granja”, es un reality show que propone la convivencia de populares figuras, especialmente mediáticas, que deberán permanecer en un mismo espacio en medio de conflictos, dramas y polémicas que se generan por el día a día. Cada semana, algunos de sus integrantes son sentenciados para abandonar el programa, pero la decisión final la tendrá el público lo que genera expectativa en los seguidores. Este formato, de la productora sueca Strix, es conducido desde hace algunos meses por Panamericana Televisión conducido por Ethel Pozo y ahora Adolfo Aguilar, que ingresó tras la salida de Yaco Eskenazi. Presentado por la televisora como su apuesta más fuerte de la presenta temporada, con “La granja” en su versión peruana, se ha producido un fenómeno que en esencia grafica lo que en los últimos tiempos sucede con la televisión tradicional y las redes sociales. El reality, a pesar de la inversión y todo el esfuerzo de producción no llega a alcanzar la audiencia esperada, pero en las redes sociales y plataformas, el contenido que se genera por la convivencia diaria de los participantes es pan de cada día. Si uno no sigue el programa, inclusive ni sabe quiénes lo integran, gracias a TikTok, Instagram o Facebook, uno se entera de cada detalles, bronca, llanto y despedida de los participantes. Por un lado, se lamenta que los números del rating no son positivos para “La Granja” , pero es un éxito en el ciberespacio. ¿Cómo se puede explicar eso? Definitivamente, los tiempos han cambiado, por ejemplo, ya nadie se esmera en llegar temprano para ver su programa preferido, eso ya no es un limitante para su consumo, vas a YouTube y lo verás en el momento que desees o mientras viajas en el bus lo puedes disfrutar por esa misma plataforma en directo, Las nuevas alternativas del televidente, de ese consumidor de contenidos de la señal abierta en una convivencia estratégica con las redes, es hoy un factor imprescindible para analizar las preferencias y las audiencias. Y ya que “La granja”, seguirá al aire por una semanas más, en su primera temporada, les comentamos que esos realities de convivencia siempre atraerán al público porque somos especialistas en ver en la vida del otro un reflejo de lo que nos pasa, y sobre todo, queremos conocer cómo solucionan sus conflictos. En esencia, el mundo es un gran reality.




