La medida de Trump de ingresar a Venezuela y capturar a Maduro ha reconfigurado el tablero geopolítico y se evidencia un posicionamiento norteamericano en América Latina. ¿Cuál debe ser la posición del Perú frente a este hecho, sabiendo que una empresa china construyó y opera el puerto de Chancay?
Perú se encuentra en una posición privilegiada, pues tiene una ubicación estratégica; Chancay se ha convertido en el primer hub logístico del Pacífico Sur; para Beijing, Chancay es la “llave de Sudamérica”, permitiendo un comercio directo con Asia que reduce los tiempos de transporte de 35 a 23 días. Esto garantiza el flujo de recursos como cobre y litio sin pasar por el Canal de Panamá.
Ante el avance chino, el proyecto del megapuerto de Corío en Arequipa se convierte en una posición relevante para competir con las ventajas que ofrece el puerto de Chancay. Corío tiene condiciones naturales superiores incluso, a Chancay, permitiendo el ingreso de embarcaciones de calado mayor.
Es importante saber que, en los primeros diez meses del 2025, el Perú exportó US$ 25,941 millones a China entre otros factores gracias a las ventajas del puerto de Chancay, mientras que para USA los envíos sumaron US$ 7,755 millones.
Si Chancay es el nodo de China, Corío debería ser impulsado con capitales estadounidenses. Esto permitiría al Perú mantener la inversión de ambas potencias sin quedar “atrapado” bajo la influencia de una sola.
Perú no debe alinearse con un “bando”, sino garantizar la seguridad jurídica de las inversiones chinas y norteamericanas, propiciando mayores inversiones, en puertos como Corío, en infraestructura energética, tecnología, agroindustria, minería, etc.




