La condición de alerta de El Niño Costero que el ENFEN activó desde el mes de febrero encendió las alertas del Gobierno y teniendo como base el informe del IMARPE, el PRODUCE inició de manera oportuna la primera temporada de anchoveta en la zona centro norte.

Así como no hay dos temporadas de pesca iguales, tampoco hay dos Niños idénticos. En el 2023 el Niño golpeó al sector pesquero industrial sin apertura de la primera temporada de pesca de anchoveta, y solo se dieron pescas exploratorias que sumaron desembarques por 223,696 toneladas. El PBI pesquero cayó 17% y el PBI nacional retrocedió 0.5%. Además, 18 mil tripulantes no tuvieron ingresos los primeros 9 meses del año, y las 3,500 MYPES de la cadena de valor se vieron afectados.

Hoy el escenario es de alta incertidumbre, y se han ido dando las condiciones cálidas que se proyectaron. La clave es el monitoreo permanente de las condiciones oceanográficas y ambientales para la toma de decisiones. Desde el inicio de la temporada se desembarcaron 453 mil toneladas (24% de la cuota asignada) y se tomaron medidas preventivas para la sostenibilidad del recurso como cierres de zonas, reducción del esfuerzo pesquero por parte de la flota industrial, así como la actual suspensión por 15 días.

Hoy, ante las diferentes proyecciones lo que debemos tener es cautela, y seguir poniendo a la ciencia por delante. La pesca responsable para asegurar la sostenibilidad del recurso es la prioridad, y que ésta siga siendo un motor de desarrollo económico y social de nuestros puertos. Lo que no podemos permitir es que los ataques a la pesca industrial se den en base a desinformación. Detrás de cada ataque, hay un niño terrible.

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