El ausentismo electoral en la región Junín alcanzó un preocupante 26 % durante la primera vuelta de las Elecciones Generales 2026, superando ampliamente las cifras registradas en los comicios anteriores. De un total de 1 062 500 electores habilitados, únicamente acudieron a las urnas 785 610 ciudadanos en las nueve provincias de la región.
Este porcentaje supera largamente el 19 % reportado en el año 2016 y el 18 % del 2011. El único antecedente mayor es el 28 % registrado durante el 2021, cifra explicada en su momento por el contexto de la pandemia de la COVID-19.
ANÁLISIS. Para el analista político Rober Villalva, este grave fenómeno social responde directamente a una desconexión ciudadana y a una profunda decepción hacia el gobierno y los gobernantes.
“Al parecer, hay desinterés hacia la política o hacia los políticos. En cada proceso electoral se está acrecentando. Los políticos y gobernantes en nuestra región Junín están perdiendo credibilidad y confianza; eso es muy delicado para una democracia”, explicó Villalva.
Otro factor determinante para comprender estas cifras fue la precaria infraestructura vial en diversas zonas alejadas como Satipo —la provincia con más ausentes, con un 33 %—, sumado a una deficiente campaña institucional de los organismos electorales.
“La estrategia de comunicación de la ONPE ha sido desastrosa, tanto para prevenir el ausentismo como para manejar la situación de crisis que hemos visto”, aseguró el analista político.
Villalva alertó sobre las consecuencias que este escenario genera en la legitimidad de las futuras autoridades. Al no contar con el respaldo de siquiera un 25 % del electorado —Keiko Fujimori logró solo el 17 % y Roberto Sánchez el 12 %—, los elegidos asumirán sus cargos sumamente debilitados.
“Este 26 % de ausentismo pudo haber hecho contrapeso a esta balanza, pero ahora, lejos de contribuir, corroe aún más la legitimidad política de los que salen elegidos. No van a tener representación política de manera legítima”, finalizó.





