La promesa de trasladar la capital del Perú a Junín es interesante, pero primero nuestra región debe contar con una nueva Carretera Central de 4 carriles (NCC-4c), que beneficiará a toda la Megarregión Centro e incluso a la capital.
La colapsada carretera central, se construyó en 1924 por la orilla del río Rímac hasta su naciente en Ticlio, influenciada por la empresa norteamericana Cerro de Pasco Copper, propietaria de los asientos mineros de Cerro de Pasco, La Oroya, Mahr Túnel, Morococha y Casapalca para facilitar la explotación minera.
La propuesta realista fue tomada con seriedad y esperanza por 12 millones de peruanos de las regiones Huánuco, Pasco, Junín, Ucayali, Huancavelica, Ayacucho y Lima-provincias que reclaman una NCC-4c.
El gobernador Zósimo Cárdenas puntualizó: La NCC-4c, no es sólo una necesidad regional sino una prioridad nacional, incluso de estrategia militar que todo gobernante debe priorizar. Porque el Perú es un país de geografía arrugada que urge de aeropuertos, carreteras, puentes, como venimos construyendo. Y durante la Campaña de la Breña fue la región central y en particular el valle del Mantaro, donde derrotamos a los chilenos.
José Luis García Terrazos, presidente de la Cámara de Comercio de Huancayo señaló: “Si queremos acceder al mercado mundial, urge mejores vías para aprovechar el megapuerto de Chancay”.
Después del 28 de julio, sin apasionamientos electorales, se analizará con mayor serenidad y lucidez la NCC-4c.




