Cuando se habla de Seguridad Nacional, suele pensarse de manera errónea que es un asunto exclusivo de las Fuerzas Armadas y la Policía Nacional. En realidad, la protección de la patria corresponde al Sistema de Defensa Nacional y a los diversos instrumentos del Poder Nacional, sumado al deber constitucional de cada peruano de participar en la defensa del país.

Aunque, en la práctica, las Fuerzas Armadas constituyen la principal garantía de paz y sostenibilidad para la Nación –tras haber demostrado su valor frente a diversas amenazas internas– no están libres del embate de quienes anteponen intereses ajenos al bien común. Por esta razón, sus miembros deben actuar siempre a la altura de su legado histórico, mientras que la ciudadanía, en su anhelo de desarrollo, tiene el deber de respaldarlas mediante una actitud consecuente, responsable e informada.

En este engranaje cívico, el rol de los medios de comunicación resulta determinante como instrumento del Poder Nacional. La información que difunden la prensa escrita, la radio, la televisión y los portales digitales no solo debe guiarse por la estricta veracidad, sino también velar por la estabilidad, la paz y los intereses de la patria.

Es aquí cuando cobra verdadero realce la labor responsable de los hombres y mujeres de prensa –los de la noble profesión– quienes poseen la capacidad, el criterio y la sensibilidad para advertir lo que atenta contra el país. Su responsabilidad en la educación y formación moral no es un simple formalismo, sino un compromiso. Por ello, en el marco del Día del Periodista celebrado el pasado 1 de octubre, es meritorio ofrecerles reconocimiento, exhortándolos a mantener firme su rigor ético y a sumar esfuerzos, desde la verdad, para construir y proteger el futuro del Perú.