En medio del escándalo del “chifagate” que ha puesto contra las cuerdas al presidente José Jerí, hay una situación muy grave que quizá esté pasando por debajo del agua, y es el intento de compra fraudulenta de un avión –sí, nada menos que un avión–, por parte del Ministerio del Interior, todo a través de empresas truchas y papeles falsos, un verdadero festín de corrupción que al país le ha podido costar muy caro, y que ilustra muy bien la voracidad descarada de quienes buscan meter la uña en las arcas públicas.
El caso fue sacado a la luz la semana pasada por La República. Días después, el Ministerio del Interior emitió un comunicado dando cuenta que se había declarado la nulidad del proceso de compra de un avión multipropósito (pasajeros, carga y atención de emergencias), que se inició en la gestión de Juan José Santiváñez, hoy candidato al Congreso por Alianza para el Progreso (APP). El caso ha sido puesto en manos de la Contraloría, el órgano de control y a la Procuraduría del sector.
Finalmente la compra del avión supuestamente ucraniano por 63 millones de dólares, ha quedado sin efecto. Pero eso no quita que haya salido a la luz un intento de fraude que debe ser investigado y sancionado, pues de por medio hay irregularidades escandalosas como el hecho de que nos hayan tratado vender con documentos adulterados, una aeronave como nueva, cuando en realidad ese modelo no se fabrica desde hace 12 años; y que con un poco de pintura a manera de maquillaje, nos hayan querido dar gato por liebre.
Si esto sucede con un avión, sería bueno saber qué está pasando con adquisiciones menores y no tan vistosas. Ya durante la pandemia vimos que se estaban levantando la plata hasta con la compra de alcohol y mascarillas de baja calidad para los efectivos que salían a patrullar las calles. Incluso muchos de ellos murieron. El presupuesto del sector Interior es millonario y el control debe ser estricto, pues los pájaros fruteros del dinero de todos los peruanos parecen estar siempre al acecho.
Este intento de robo no puede quedar impune. En el ámbito penal la intención también se sanciona. Que el escándalo chifero del presidente Jerí no deje en segundo plano a los sinvergüenzas que han estado detrás de una compra lesiva a los intereses de nuestro país, cuyas arcas se desangran por obra y gracia de los que llegan a la función pública solo para levantar todo lo que puedan. Las evidencias están sobre la mesa, son las que han llevado a dejar sin efecto todo. ¿Qué dice el Ministerio Público?




