Que el paro agrario se haya desatado días antes de la segunda vuelta podría no ser más que una coincidencia si no fuera porque el partido Juntos por el Perú (JP), a través de su secretario Ernesto Zunini, expresó abiertamente su respaldo a la medida de protesta varios días antes que ocurriese.

Vayamos por partes, las exigencias de los agricultores son legítimas. Llevan años abandonados mientras el precio del arroz no deja de bajar debido a las importaciones y la competencia desleal permitidas por un Estado que decidió mirar de lado mientras esto ocurría.

Lo que no es legítimo es el uso político de una medida que de protesta con reclamos justos. Que JP apoye la protesta hace que nos cuestionemos si le interesa el agricultor y su lucha o busca cosechar réditos de un sector que se siente abandonado por un gobierno que comparte ideario con el partido que postula a Roberto Sánchez a la Presidencia.

Juntos por el Perú instrumentaliza la crisis, finge escuchar al agricultor cuando en realidad lo usa y esto a la larga es malo porque instrumentalizar una crisis para obtener réditos electorales no la resuelve, la exacerba.

El campo merece más que eso. Merece propuestas, presupuesto y presencia permanente. No un candidato prestado cada cinco años.