Antes de votar por algún candidato presidencial, sería bueno echar una mirada a quiénes llevan como aspirantes a las vicepresidencias en sus planchas, esto si tenemos en cuenta que en los últimos diez años, dos de ellos han terminado en el Sillón de Pizarro ante la caída de los mandatarios titulares, en este caso Pedro Pablo Kuczynski (relevado por Martín Vizcarra –hoy preso por ladrón–); y Pedro Castillo, quien dejó la posta a la luego vacada Dina Boluarte, empapelada a más no poder en el Ministerio Público.
Por eso, antes de votar por Carlos Álvarez, deberíamos saber que si tiene que dejar el cargo por la razón que sea, quien asumiría las riendas del país sería la comunista María Cristina Chambizea Reyes, funcionaria del gobierno de Castillo y promotora de una nueva Constitución. También es cercana a la exministra castillista Anahí Durand. Habría que preguntar qué tiene en común esta señora con la propuesta del cómico de aplicar la pena de muerte. ¿No era que la izquierda se vendía como “defensora de los derechos humanos”?
Otro candidato a primer vicepresidente de terror es el de Ricardo Belmont. Me refiero al exministro de Defensa castillista Daniel Barragán Coloma, de pasado antaurista. Pero no solo está él en la plancha del “hermanón”. La aspirante a la segunda vicepresidencia es Dina Hancco Hancco, condenada a tres años de prisión suspendida por contrabandista. Uno de ellos podría terminar el Palacio de Gobierno en caso el dueño de Obras gane los comicios y no pueda concluir sus cinco años de mandato.
Si miramos la plancha de Alfonso López Chau, quien en su desesperación por votos se quitó la careta de “progre” y “moderado” y ofreció el indulto al golpista Pedro Castillo, encontramos a Luis Villanueva Carbajal, ex secretario general del Partido Comunista Peruano Unidad, quien públicamente se ha definido como marxista, leninista y maoísta. Un verdadero peligro para la democracia y la estabilidad del país tener a este caballero como potencial relevo de un mandatario.
Una vez que la señora Boluarte reemplazó a Castillo por impecable sucesión constitucional tras el golpe del 7 de diciembre del 2022, muchos tuvieron el desparpajo de lavarse las manos y decir que no votaron por ella, sino solo por el profesor. Ya pues. Al elegir a un mandatario se hace lo mismo con toda su plancha, que viene en paquete cerrado. Por eso, mejor mirar desde ahora los antecedentes de estas “joyas”, para evitar que tengamos a algún otro impresentable mandando desde Palacio de Gobierno.




