La Superintendencia Nacional de Control de Servicios de Seguridad, Armas, Municiones y Explosivos de uso Civil intervino un cargamento de alto riesgo en un almacén de encomiendas ubicado en la provincia de Huarmey, región Áncash. La acción conjunta con la Policía Nacional del Perú y el Ministerio Público evitó que más de 170 kilogramos de material explosivo llegaran a su destino final en la región Ica.
La diligencia permitió retirar de circulación 48 rollos de mecha fulminante junto con 1.216 cartuchos de emulsión explosiva. Ese material viajaba oculto de manera irregular dentro del sistema de paquetería comercial sin los permisos correspondientes.
Las primeras indagaciones realizadas por las autoridades confirmaron que la carga tenía como destino la región sureña de Ica. El superintendente nacional de Sucamec, Rafael Ríos Zavala, supervisó el operativo que se activó tras un antecedente reciente en esa misma zona.
Esa intervención previa en Ica había detectado 173 kilogramos de explosivos similares ocultos en envíos irregulares. El hallazgo permitió identificar un patrón de traslado de materiales destinados a la fabricación de artefactos de alto poder destructivo.
El general Carlos Roque Palomino, jefe de la Región Policial Ica, ofreció detalles técnicos sobre las características del cargamento intervenido en Huarmey. Al describir el procedimiento de inspección, el oficial explicó que personal especializado identificó cinco cajas sospechosas dentro del envío comercial.
El militar precisó que la apertura controlada de esos paquetes reveló el contenido explosivo sin la documentación de trazabilidad requerida. Al referirse al origen del material, señaló que la carga provenía de Huarmey sin los permisos formales de vida que exige la normativa vigente para este tipo de sustancias.
La Policía Nacional mantiene abierta la hipótesis de que los explosivos podrían destinarse a actividades ilícitas vinculadas a la minería informal. Las autoridades también consideran otros delitos que han incrementado su presencia en las regiones del sur del país.
Sucamec enfatizó que la incautación retiró de circulación componentes específicamente diseñados para la elaboración de dispositivos explosivos. El material confiscado representa un volumen significativo dentro del contexto de operativos recientes contra el tráfico de estas sustancias prohibidas.
La coordinación interinstitucional permitió desarticular la cadena logística detrás de la distribución de explosivos. Las investigaciones continúan para identificar a los responsables del envío y determinar el alcance de la red involucrada en esta modalidad delictiva.





