La decisión del Gobierno de postergar la compra de aviones de combate F-16 ha generado reacciones en el ámbito militar, especialmente entre militares en situación de retiro de la Fuerza Aérea del Perú. El anuncio del Ejecutivo se produce cuando el proceso se encontraba próximo a la firma del contrato, lo que ha incrementado la preocupación sobre el futuro de la capacidad operativa del país.
El viernes 18 de abril, el presidente José María Balcázar comunicó que la adquisición de los F-16 Block 70 será trasladada al siguiente mandato. Esta medida no solo ha provocado incomodidad en sectores diplomáticos vinculados a Estados Unidos, sino que también ha despertado cuestionamientos dentro del entorno castrense.
En ese contexto, oficiales, técnicos y suboficiales en situación de retiro, agrupados en la asociación Unión Fuerza Aérea, difundieron un pronunciamiento público. En el documento expresan su desacuerdo con la decisión y solicitan que el proceso de licitación continúe sin interrupciones.
Los firmantes advierten que la postergación tendría implicancias en la capacidad de respuesta del país frente a posibles amenazas. Además afirmaron que el retraso afecta la preparación estratégica y el estado operativo de la institución aérea.
“La postergación de esta medida no puede interpretarse como prudencia, sino como una señal de debilidad e indecisión frente a los desafíos de la Defensa Nacional. Cada día de retraso implica una pérdida progresiva de capacidad operativa, un deterioro de la preparación estratégica y una mayor vulnerabilidad del país ante potenciales amenazas”, indicaron.

Según precisaron en su comunicado, la renovación de la flota aérea no puede ser postergada por razones coyunturales. Los militares señalaron que se trata de una necesidad vinculada al cumplimiento de funciones esenciales del Estado en materia de defensa.
El documento también hace referencia al estado actual de las aeronaves utilizadas por la Fuerza Aérea del Perú. En ese punto, sostienen que los modelos Mirage 2000 y MiG-29 han cumplido su ciclo operativo y requieren ser reemplazados.
“El Perú requiere autoridades que comprendan que la Defensa Nacional no admite improvisaciones ni dilaciones. Se construye sobre la base de decisiones firmes, oportunas y sustentadas en criterios técnicos, no en consideraciones políticas coyunturales”, resalta el pronunciamiento.
Finalmente, el grupo exhorta al Ejecutivo a no ampararse en la condición de gobierno de transición para aplazar decisiones estratégicas. En ese sentido, plantearon que las responsabilidades en materia de defensa deben asumirse hasta el último día de gestión.





