La denuncia por el desabastecimiento de insulina para pacientes con diabetes tipo 1 encendió las alarmas en el país en los últimos días. Familias alertaron que hospitales públicos, centros de EsSalud y farmacias privadas ya no contaban con stock, situación que pondría en riesgo la salud de miles de personas que dependen de este tratamiento.
El problema también se reportó en regiones como Cusco, Arequipa, Tacna, Huánuco, Loreto y Trujillo, además de Lima. Entre los centros de salud afectados figuran el Hospital del Niño de Breña, el Hospital Nacional Dos de Mayo, el Hospital Nacional Arzobispo Loayza y el Hospital Nacional Edgardo Rebagliati Martins.
El 6 de marzo, representantes de pacientes sostuvieron una reunión con funcionarios del Ministerio de Salud, Centro Nacional de Abastecimiento de Recursos Estratégicos en Salud y Dirección General de Medicamentos, Insumos y Drogas. Durante el encuentro, las autoridades admitieron que no había proveedores disponibles en el corto plazo, situación que aumentó la preocupación entre los afectados.
El 8 de marzo, el Ministerio de Salud difundió un comunicado oficial en el que informó la adopción de cuatro medidas inmediatas.
- Compra urgente de 47 mil unidades de insulina NPH, para asegurar la continuidad del tratamiento de más de 33 mil pacientes en todo el país.
- Gestiones regulatorias excepcionales, bajo la Ley N.º 29459, para facilitar el ingreso de nuevos lotes y mantener relaciones de compra con otros laboratorios.
- Compra corporativa centralizada a través de CENARES, en coordinación con EsSalud, con el objetivo de mejorar la proyección de la demanda nacional y fortalecer el abastecimiento durante el 2026.
- Compra de emergencia de insulinas análogas, priorizando a pacientes con diabetes tipo 1 registrados en el SIS, en articulación con CENARES y EsSalud.
Desabastecimiento de insulina en Lima y regiones pone en riesgo a pacientes diabéticos
Familias de pacientes con diabetes tipo 1 denunciaron el sábado 7 de marzo el desabastecimiento total de insulina en el sistema de salud nacional. Alrededor de veinte mil personas, incluyendo un elevado número de niños y adolescentes, dependen de este medicamento esencial para regular su glucosa diariamente y evitar riesgos mortales.
La escasez se registra en todos los establecimientos del Ministerio de Salud, donde los inventarios han llegado a cero. El fenómeno afecta también al sistema de EsSalud y se extiende a múltiples farmacias privadas en distintas zonas del país.
Regiones también reportan desabastecimiento del medicamento
La crisis trasciende los límites de la capital y golpea con fuerza las regiones del interior. En ciudades como Cusco, Arequipa, Tacna, Huánuco, Loreto y Trujillo los pacientes enfrentan la misma dificultad para conseguir el fármaco indispensable.
Centros hospitalarios de referencia en Lima, tales como el Hospital del Niño de Breña, el Hospital Dos de Mayo, el Hospital Loayza y el Hospital Rebagliati, reportan ausencia completa de insulina. Los afectados deben desplazarse entre instituciones sin lograr obtener el tratamiento que necesitan para subsistir.
La preocupación se intensificó tras la reunión sostenida el pasado 6 de marzo entre delegados de pacientes y altos funcionarios del sector sanitario. Durante el encuentro, los representantes del Ministerio de Salud, el Centro Nacional de Abastecimiento de Recursos Estratégicos en Salud y la Dirección General de Medicamentos, Insumos y Drogas confirmaron la falta de proveedores disponibles en el corto plazo.
Especialistas médicos y familiares de los pacientes reiteran que la insulina no representa una opción terapéutica sino una necesidad vital para las personas con diabetes tipo 1. La interrupción del suministro puede provocar descompensaciones metabólicas severas que evolucionan hacia cuadros críticos e incluso la muerte en cuestión de horas o pocos días.
En el caso particular de niños y adolescentes, las familias prefieren la insulina análoga por su mayor efectividad y menor riesgo de complicaciones. El uso de insulina humana convencional genera efectos adversos que muchas optan por evitar mediante esta elección más segura.
Ante esta emergencia sanitaria, los representantes de los afectados exigen a las autoridades medidas inmediatas que garanticen la provisión estable del medicamento. Solo un abastecimiento oportuno y sostenido podrá prevenir que miles de peruanos enfrenten amenazas directas a su vida por esta carencia prolongada.





