Defensora de los derechos laborales explicó que la cifra parece elevada, pero es mínima frente al universo de medio millón de amas de llaves en el país.
Defensora de los derechos laborales explicó que la cifra parece elevada, pero es mínima frente al universo de medio millón de amas de llaves en el país.

Mañana es el Día Internacional de las Trabajadoras del Hogar. En diálogo con Correo, la vocera de estas empeñosas mujeres recordó que las situaciones de abuso persisten en una sociedad que no termina de reconocerlas y respetarlas.

Mañana es el Día de las trabajadoras y trabajadores del hogar, ¿es una fecha para celebrar?

En el caso de Perú no tenemos nada que celebrar. Conmemoramos una fecha histórica, un día de lucha.

¿En qué situación están las trabajadores del hogar del país?

No se valora que somos trabajadoras del hogar. No somos “la chica que ayuda en los quehaceres”. Este es un trabajo que debe ser respetado, que debe tener un contrato y ser formalizarlo ante el Ministerio de Trabajo. Actualmente las agencias de empleo colocan a las trabajadoras en hogares, pero las mueven cada tres meses para no darles los beneficios laborales de ley. No tienen vacaciones, gratificaciones u otras prestaciones. Ganan por lo mucho el sueldo mínimo. La idea es que con su profesionalismo y experiencia laboral ganen más.

¿No hay fiscalización?

Las agencias de empleo son las primeras en vulnerar la normativa, las primeras que promueven la informalidad laboral porque la SUNAFIL no las fiscaliza. Incluso cobran 1000, 2000 soles por cada trabajadora del hogar que colocan.

¿Qué porcentaje de trabajadores del hogar está en la informalidad?

En todo el país somos cerca de medio millón de trabajadores del hogar, según cifras oficiales del Ministerio de Trabajo. Sin embargo, a la fecha solo 24,000 trabajadoras están aseguradas, quiere decir, formalizadas. De ellas, tenemos 5,000 que están aportando a pensiones.

Se señalaba que 9 de cada 10 trabajadoras estaban en la informalidad. Casi coincide con lo señalado…

Creemos que ese es un dato salido de una investigación que la OIT (Organización Internacional del Trabajo) ha realizado en el país. Como sindicalista, he tenido que cursar una carta para saber de dónde provienen las cifras.

La Fentrahogarp ha lanzado la campaña #NoEsAyudaEsTrabajo. ¿Cuál es el objetivo?

Lo que estamos promoviendo es que, efectivamente, los trabajadores del hogar no son chicas y chicos que ayudan. Esa es una expresión común y corriente, pero no es una ayuda, es un trabajo que debe ser remunerado, formalizado y respetado. La casa de la familia empleadora se convierte en nuestro espacio laboral.

¿Los trabajadores del hogar siguen siendo víctimas de abusos en sus centros de labor?

Es un tema muy sensible. Es muy difícil que las trabajadoras del hogar reporten estos hechos. Sin embargo, cuando conversamos con ellas de estos temas, sin que se den cuenta, ellas lo manifiestan. Por ejemplo, cuando hablamos de acoso sexual. No lo va a decir porque tiene miedo a perder su trabajo o que puedan ser hasta denunciadas porque no tienen pruebas. Cuando preguntamos a las compañeras si lo que manifestamos es verdad, se miran entre ellas y ahí nos damos cuenta.

¿Hay denuncias al especto?

Hemos acompañado cinco casos por abuso sexual que están judicializados y que fueron cometidos por médicos, abogados, ingenieros. Y la justicia, lamentablemente, hace revivir este trauma a las víctimas cuando se les pregunta ¿Qué pasó? ¿Qué te hizo? ¿Cómo fue el tocamiento? Es una tormenta permanente para la víctima cuando tiene que volver a decir lo mismo a abogados, al psicólogo, al policía, al fiscal, etc. Es un tremendo problema para una trabajadora del hogar y las mujeres en general.

¿Se sienten amenazadas?

Es conocido que muchos empleadores advierten a las trabajadoras que tienen amigos en la Presidencia, en el Congreso, en la Fiscalía, en el Tribunal Constitucional. “A mí no me toca nadie”, les advierten. Entonces, eso es lo que tenemos que cambiar.

¿Qué solicitan?

Le voy a hacer un pedido al actual ministro de Trabajo para que convoque a todos los gobiernos regionales a fin de implementen la Ley N° 31047, de las Trabajadoras y Trabajadores del Hogar, que garantiza sus derechos.

¿Algún político ha intentado ayudar a los trabajadores del hogar?

Ningún padre de la patria nos ha dado apoyo. Pero también quiero señalar que ninguno de los más de 30 candidato a la presidencia ha dicho “esta boca es mía”. Quieren ser presidentes y ni por ello han dado una mirada a estas trabajadoras y trabajadores que representan cerca de 500 000 votos. Eso dice mucho de los candidatos, de los que quieren usurpar el poder y creen que lo van a continuar, y de los nuevos que quieren supuestamente salvar el Perú. Las trabajadoras del hogar somos parte de esta sociedad, pero nadie nos ve.