Pobladores prefieren convivir con la ceniza que, trasladarse al refugio que implementa el Gobierno Regional de Moquegua| Foto: GEC
Pobladores prefieren convivir con la ceniza que, trasladarse al refugio que implementa el Gobierno Regional de Moquegua| Foto: GEC

Cuando uno llega al distrito de Ubinas, en la región de Moquegua, se puede sentir claramente el olor a azufre, caminar por sus calles y su plaza, las cuales están llenas de ceniza. Con el paso de los minutos, la garganta y los ojos arden y la nariz molesta.

Estos síntomas lo sienten todos los días las más de 300 familias que tiene el distrito, que está a merced del volcán Ubinas, pero que luchan para salir adelante y no dejar que sus actividades diarias se vean perjudicadas.

Eso sí, no hay ningún vecino que diga “nos vamos al refugio”, ellos prefieren quedarse en sus casas, con las cenizas y el olor a azufre, antes que ser reubicados a los módulos de Sirahuaya, a 30 minutos de Ubinas y sobre un cerro.

La ceniza se acumula en las principales calles del distrito de Ubinas y los vecinos deben barrer frecuentemente, para que no se levante con el viento| Foto: GEC
La ceniza se acumula en las principales calles del distrito de Ubinas y los vecinos deben barrer frecuentemente, para que no se levante con el viento| Foto: GEC

Muchos narran con mucho dolor lo que pasaron en el refugio de Anascapa hace 4 años, un lugar sin servicios y con el temor de lo que pueda pasar en un futuro.

UN MAL RECUERDO DE LA ERUPCIÓN DEL UBINAS EN EL 2019

Los vecinos indican que este albergue no está operativo desde el 2019, año en que también hubo un proceso eruptivo y la gente tuvo que trasladarse.

“Fue horrible, porque había desorden, no había comida, no había agua, muchos nos peleábamos por una frazada, por eso muchos no quieren volver a pasar esta situación”, Antonieta Becerra de Pacori, quien a sus más de 60 años, prefiere quedarse en Ubinas, que ser traslada.

Otros aseguran que es mejor mudarse a Arequipa, a tres horas y media de distancia del pueblo, pues no pasarían tantas penurias si son reubicados en un albergue.

La ceniza expulsada por el volcán Ubinas tiene olor a azufre y afecta los ojos, la nariz| Foto: GEC
La ceniza expulsada por el volcán Ubinas tiene olor a azufre y afecta los ojos, la nariz| Foto: GEC

“Yo prefiero irme a Arequipa, con mis hijos, ir a Sirahuaya, no, de repente, me muero de frío por allá, es el mismo sentimiento de muchos vecinos”, dijo la señora Juana Sabina.

Todo lo dicho por los vecinos fue corroborado por la teniente alcaldesa de Ubinas, Mayte Farje Pallahuanca, quien lamentó el desinterés de varias autoridades, principalmente del Gobierno Regional de Moquegua, que está a cargo del refugio.

“Las autoridades no conocen el albergue que nos dieron desde el 2019, no está culminado, si ahora hay una explosión ¿A dónde llevó a mi población? Si no hay agua ni servicios, lamentamos que el Gobierno Regional no termine de implementarlo, nosotros pedimos celeridad ante cualquier emergencia, faltan colchones, muros, porque el lugar es quebrada, fácil un niño se puede caer”, expresó con preocupación.

Mencionó que los pobladores de Ubinas y los distintos anexos, ya pasaron problemas en el último traslado, la mayoría tuvo que dejar sus cultivos y ganados, y de ser así, perderían económicamente para el siguiente año.

“Nadie quiere ir, en las reuniones han dicho que no se van a mover, yo también estoy de acuerdo, el mismo alcalde está preocupado en que terminen el albergue y la carretera, porque ya hubo varios accidentes”, agregó Mayte Farje.

NIÑOS Y ADULTOS MAYORES EMPIEZAN A ENFERMARSE

Ese no es el único problema que pasan los pobladores, siendo las 13:00 horas, muchos salen del colegio de la localidad, o son recogidos por sus padres del nido, sin saber lo que ocurre, saltan encima de las cenizas.

“Sí hemos notado que aumentaron las afecciones respiratorias, mi hija se le pone ronca la voz , a mí también, tengo que cuidarla bien al igual que mi bebé”, Esther Peralta, quien llevaba a su pequeña Itzel de vuelta a casa.

Los niños acuden a los colegios con normalidad, pero donde vayan, hay cenizas
Los niños acuden a los colegios con normalidad, pero donde vayan, hay cenizas

Y el respirar las cenizas y el frío intenso del lugar, perjudica la salud de los escolares y los ancianos.

En efecto, la docente Lilian Chara, de la cuna jardín N° 214 de Ubinas, nos explica que existe un ausentismo de aproximadamente el 50% de niños en las aulas.

“Sí, conversamos con los papás y nos dicen que a sus hijos los han llevado a Arequipa, por un tema de prevención, los niños que se quedaron si notamos algunos problemas respiratorios, y es que se necesita siempre de mascarillas pequeñas para que puedan protegerse”, dijo la profesora, quien agregó que producto de las cenizas, también notaron constante picazón en los cuerpos de los niños.

Explicó que hablar de una educación virtual no es posible, debido a que el internet no es el ideal.

La teniente alcaldesa agregó que el personal de salud se encuentra trabajando incansablemente en este tema, pero faltan siempre insumos y más trabajadores, puesto que también los ancianos son el otro grupo poblacional afectado por la emisión de cenizas y el intenso frío.

Los adultos mayores han reportado síntomas parecidos a la gripe, dolor de garganta, mareos y hasta picazón en las manos.

“Se necesita más presencia de la Gerencia Regional de Salud, no sabemos qué pueda pasar, tenemos bebés, niños, ancianos que pueden ser propensos, tenemos dos casos de vecinos que afirman tener enfermedades ocasionadas por las cenizas”, mencionó la autoridad no sin antes indicar que están registrando a todos los pobladores con alguna enfermedad respiratoria o de la piel.

MONITOREO DEL IGP

El teniente coronel en situación de retiro, Américo Rengifo, junto a un grupo de especialistas de Defensa Civil, se encuentra también en la zona, ellos están brindando asistencia técnica a la comuna de Ubinas para tener una respuesta inmediata de ocurrir algún desastre. Existe una unidad móvil el cual monitorea constantemente la situación del Ubinas.

Por otra parte, el último reporte del Instituto Geofísico del Perú (IGP) indicó que el proceso eruptivo del volcán se encuentra en un nivel bajo moderado, con emisiones fumarólicas que alcanzan los 500 metros sobre la cima del volcán.

Además, las cenizas tienden a caer principalmente en los distritos de Lloque y Yunga,así como a los centros poblados cercanos. Se sigue manteniendo la alerta naranja.

Esta es la situación de las familias del pueblo de Ubinas, un distrito que ha vivido en constante alerta por su volcán, pero que no pierde la esperanza de que la tranquilidad vuelva en su hermoso valle.

En el caso de Arequipa, el distrito de San Juan de Tarucani es el afectado directo por el volcán Ubinas, sin embargo, hasta el momento no se ha reportado una gran emisión de cenizas. Diversas instituciones preparan apoyo para sus pobladores, principalmente por la temporada de heladas que afecta a sus pobladores y también a todo el ganado.

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