Callao: taxista informal arrolla fiscalizador ATU y policía en la vía rápida del aeropuerto Jorge Chávez. Composición: Diario Correo.
Callao: taxista informal arrolla fiscalizador ATU y policía en la vía rápida del aeropuerto Jorge Chávez. Composición: Diario Correo.

Un conductor de taxi informal arrolló a un inspector de la Autoridad de Transporte Urbano y a un miembro de la Policía Nacional mientras intentaba huir de un control en la vía exclusiva del nuevo Aeropuerto Internacional Jorge Chávez. El intervenido, identificado como Julio César Rosales Huerta había captado a un pasajero en zona prohibida lo que alertó al equipo fiscalizador de la ATU.

El infractor se negó rotundamente a mostrar sus documentos vehiculares solicitados. Por ello, decidió emprender una fuga imprudente acelerando a gran velocidad pese a la presencia de los agentes.

Rosales aceleró con el fiscalizador aferrado al capot delantero por al menos veinte metros. La maniobra temeraria expuso al funcionario a grave riesgo de lesiones múltiples durante la persecución inicial.

Un policía se posicionó frente al vehículo para bloquear su avance peligroso. El impacto lo derribó violentamente obligando intervención médica inmediata en el sitio.

Rosales Huerta acumula una multa pendiente por infracciones anteriores no saldadas. Las autoridades lo detuvieron finalmente y lo condujeron a la comisaría del aeropuerto para trámites iniciales.

Subdirector detalla lesiones de los afectados

Luis Rivera, subdirector de la ATU, actualizó el estado de salud de los funcionarios heridos públicamente. El inspector presenta heridas leves mientras el policía enfrenta policontusiones junto a traumatismo encefalocraneano en observación hospitalaria.

Rivera enfatizó la gravedad de la resistencia activa contra personal autorizado. La entidad transportista activa todos los mecanismos legales disponibles para sancionar la conducta del infractor.

La Procuraduría Pública asumió las denuncias formales contra el conductor irresponsable. Rosales enfrentará el máximo rigor jurídico por agredir físicamente a representantes del orden durante fiscalización rutinaria.