Durante el debate presidencial, Roberto Sánchez defendió su tiempo como ministro de Comercio Exterior y Turismo (Mincetur) y aseguró que su gestión se impulsó la reducción del Impuesto General a las Ventas (IGV) para restaurantes y hoteles como parte de la reactivación económica.
“Logramos la recuperación del sector de la gastronomía, que tiene el beneficio del IGV para reactivarse”, destacó.
La verdad
La reducción del 18% al 8% del IGV no fue una iniciativa de Sánchez, sino de un proyecto impulsado por el fallecido congresista Nano Guerra García (Fuerza Popular). La medida fue establecida mediante la Ley 31556 para apoyar a las Mypes de los sectores gastronómico y hotelero afectados por el COVID-19, y seguirá vigente hasta fines de 2027.
De otro lado, Sánchez carga con una denuncia constitucional por presunta negociación incompatible y aprovechamiento indebido del cargo por haber favorecido, según la Fiscalía, la designación de Daniel Abarca Soto como asesor de alta dirección del Mincetur sin cumplir los requisitos de ley.
Asimismo, es investigado por el presunto uso irregular de fondos del Mincetur y otros consumos personales.
También se le atribuye un esquema de cobro de cupos a trabajadores del ministerio a cambio de la renovación de contratos y enfrenta una pesquisa por la presunta contratación de la esposa de Bruno Pacheco cuando este se encontraba prófugo.
Su gestión también quedó marcada por la crisis en Machu Picchu. Los problemas en la venta de entradas a la ciudadela provocaron protestas en Cusco y se agravaron con la implementación de una plataforma de boletos y las constantes quejas por el sistema de venta presencial.
Finalmente, su salida del Mincetur contrasta con su posición actual. Renunció en diciembre de 2022 tras el fallido golpe de estado de Pedro Castillo; sin embargo, hoy mantiene una alianza política con el exmandatario.





