La contienda presidencial de 2026 muestra un panorama de fragmentación extrema donde ninguna candidatura logra despegar. Los votantes observan con distancia y escepticismo una oferta política que no genera confianza ni identificación clara.
Rafael López Aliaga lidera con 11,9%, seguido por Keiko Fujimori con 9,2%, pero ambos están lejos del umbral psicológico del 12%. Veinticuatro de treinta y seis candidatos no superan el 1%, evidenciando una desconexión profunda entre políticos y ciudadanía.
Indecisión domina el escenario
La encuesta Datum de El Comercio, presentada en el foro electoral destaca que apenas el 30% de los peruanos tiene voto decidido, un tímido avance frente al 12% de enero. Ese colosal 42,5% indeciso se posiciona como el verdadero árbitro de la elección.
La percepción de corrupción generalizada explica la preferencia por el voto nulo entre los indecisos. Solo tres partidos: Fuerza Popular, Renovación Popular y Somos Perú superan el 5% para el Senado, en medio de treinta y seis organizaciones compitiendo.
Malestar ciudadano y volatilidad
El 54% afronta los comicios con frustración. Un tercio siente rabia, otro quinto lo vive como obligación sin esperanza. Aunque un 42% mantiene optimismo en su opción, las tendencias nacionales permanecen estables dentro del margen de error (±2,8 puntos).
La volatilidad regional marca la diferencia: Carlos Álvarez resiste en tercer lugar por margen mínimo, mientras Alfonso López Chau frena su ascenso. Cualquier movimiento en este tramo intermedio puede reordenar la competencia.
Debate presidencial confirmado
El Jurado Nacional de Elecciones fijó el enfrentamiento televisivo entre el 23 y 30 de marzo. “Normalmente el debate se hace 10 días o dos semanas antes del Día D, el 12 de abril”, aclaró su presidente.
La organización incluye medios nacionales y regionales, más observadores independientes de OEA, Unión Europea y Centro Carter. “Ellos deciden libremente sus destinos de supervisión en el país”, precisó el directivo.





