El penal de Barbadillo se ha convertido en un punto clave de coordinación política en medio de la actual coyuntura electoral. Según una investigación periodística, este establecimiento, donde el expresidente Pedro Castillo cumple prisión, estaría siendo utilizado como centro de articulación de la campaña de Roberto Sánchez, candidato de Juntos por el Perú.
De acuerdo a “Punto Final”, dirigentes, candidatos y exfuncionarios acuden con frecuencia al penal para sostener reuniones con Castillo, quien mantendría influencia en las decisiones políticas del partido.
Entre los visitantes destacan figuras cercanas como los exministros Íber Maraví y Walter Ayala, además del propio Sánchez, considerado uno de sus principales aliados.
La investigación también advierte que aunque existen días establecidos para el ingreso de hombres y mujeres, se ha registrado el ingreso de delegaciones mixtas provenientes de distintas regiones, como Huancavelica y Ucayali.
Asimismo, el registro de visitas evidencia un incremento sostenido desde la primera vuelta electoral. Entre las visitas recientes figuran familiares del exmandatario, así como abogados y actores políticos relevantes.
Este flujo constante de ingresos coincide con el avance de Roberto Sánchez hacia una eventual segunda vuelta, lo que ha intensificado las coordinaciones en torno a la figura de Pedro Castillo. La situación plantea cuestionamientos sobre el uso de un centro penitenciario como plataforma política en pleno proceso electoral.





