(Foto: GEC)
(Foto: GEC)

Este lunes, la exfiscal de la Nación Delia Espinoza juró como decana del Colegio de Abogados de Lima (CAL) en una ceremonia de investidura llevada a cabo en la sede principal del gremio.

En su primer discurso oficial, la exmagistrada se refirió a diversos asuntos relacionados con el gremio, incluyendo el reciente proyecto de ley impulsado por el fiscal de la Nación, Tomás Gálvez, que propone eliminar la exigencia de habilitación profesional de los colegios de abogados como requisito para continuar en el cargo de fiscal.

Asimismo, Espinoza rechazó la iniciativa y advirtió que vulnera “las atribuciones constitucionales y legales” del CAL. Asimismo, sostuvo que su aprobación fomentaría “la falta de valores morales en la profesión de abogado”.

Es el caso que ahora, desde la Fiscalía de la Nación, se ha presentado un proyecto de ley para modificar el artículo 4 de la Carrera Fiscal con la finalidad de que la habilitación, en cualquier colegio de abogados del país deje de ser un requisito para la continuidad de los fiscales en sus funciones”, sostuvo.

Rechazamos enfáticamente ese pretendido proyecto de ley que lo que está haciendo es pretender debilitar las atribuciones constitucionales y legales del Colegio de Abogados de Lima y de los demás colegios de abogados del Perú con un oscuro interés, o no tan oscuro, ya evidente de generar impunidad, de promover la falta de ética, de promover la falta de valores morales en la profesión de abogado”, agregó.

En ese sentido, la flamante decana del CAL sostuvo que la propuesta habría sido elaborada “a propósito” su elección en el cargo y advirtió que “vendría a empeorar la situación en la que ya se percibe a los fiscales desde la sociedad”.

Eso no se ha trabajado ni siquiera en un mes, eso se ha trabajado a propósito de la elección de esta decana que representa la lucha contra la corrupción”, afirmó.

La propuesta mencionada vendría a empeorar la situación en la que ya se percibe a los fiscales desde la sociedad hoy en día, y va en sentido contrario a los cambios que se espera en la administración de justicia, pues se requiere contar con magistrados reputados, probos, honorables, íntegros y respetuosos de los valores morales y éticos, pues antes de ser magistrado se es abogado”, señaló.

Es así como Espinoza resaltó que “la razón de ser de estos colegios profesionales es la vigilancia y el cumplimiento de las normas deontológicas, éticas, morales que son exigibles a todos los abogados sin excepción”, y que, “ante un grave incumplimiento, por hechos notorios y debidamente probados”, correspondería “una sanción, como es la inhabilitación por los órganos de la orden que corresponda”.

Por todo ello, reafirmo la urgente necesidad de esta orden profesional de seguir trabajando para recuperar esos espacios de ética que están perdidos y se pretende seguir perdiendo por propuestas contrarias al propio Estado democrático de derecho, porque vamos a poner a nuestra orden en la cúspide del ejercicio profesional. Nuestra gestión se va a caracterizar por ello”, concluyó.