El Ejecutivo confirmó este domingo por la tarde la designación de Hernando de Soto como presidente del Consejo de Ministros. Natural de Arequipa y con 84 años cumplidos, el destacado economista regresa al centro de la escena pública peruana en el rol más alto del gabinete ministerial.
Su vínculo con el mundo académico y de políticas públicas tiene raíces profundas. Desde 1980 conduce el Instituto Libertad y Democracia sin interrupciones. Dicha institución ha sido la plataforma desde la cual desarrolló gran parte de su pensamiento económico y sus propuestas sobre desarrollo y propiedad.
Su paso por las aulas europeas marcó su visión intelectual. Obtuvo el grado de Demi Licence en Sciences Economiques en la Université de Genève en 1964 y amplió su formación en el Institut Universitaire des Hautes Etudes Internationales, donde se especializó en Economie et Droit International.
La publicación de El otro sendero en 1986, junto a Enrique Ghersi y Mario Ghibellini, lo proyectó como una voz influyente más allá de las fronteras peruanas. La obra, que diseccionó el fenómeno de la informalidad económica en el país, cosechó elogios de la crítica y batió récords de venta. En 2000 llegó El misterio del capital, texto con el que reforzó su posición como uno de los pensadores más citados en materia de desarrollo y derechos de propiedad.
Su carrera profesional lo llevó a colaborar con mandatarios y organismos de distintas regiones del mundo. Gobiernos de América Latina, Europa del Este y África recurrieron a su asesoría para impulsar procesos de formalización económica y garantizar el acceso a la propiedad en sectores históricamente excluidos.
Inicios en la política
El 2021 supuso un giro inédito en su trayectoria: De Soto decidió competir por la Presidencia de la República con Avanza País. Su propuesta se articuló en torno a tres ejes: reactivar la economía, atraer inversión privada y reducir los altos niveles de informalidad que afectan al país.
Si bien los resultados electorales no le permitieron disputar la segunda vuelta, su participación consolidó su imagen como actor político de peso. Lejos de retirarse del debate, continuó pronunciándose sobre la coyuntura económica y política del Perú en los meses posteriores a los comicios.
El paso a la PCM representa ahora un desafío de otra magnitud. Deberá traducir su experiencia técnica en gestión ejecutiva concreta, coordinando un gabinete que enfrenta demandas urgentes en materia de empleo, inversión y gobernabilidad.
Cuestionamientos
No todos reciben con entusiasmo su llegada a la PCM. Voces críticas recuerdan que sus planteamientos económicos ya fueron cuestionados en 2021 por su escasa adaptación a la realidad inmediata del país, y que su vínculo histórico con el sector privado despierta reservas en amplios sectores de la población.
A ello se suma el debate que generó su extensa permanencia en el extranjero durante la campaña electoral, interpretada por sus rivales como una señal de distancia con la realidad cotidiana del ciudadano peruano. Quienes lo respaldan, en cambio, sostienen que precisamente esa experiencia global es el activo más valioso que trae consigo al frente del gabinete.
El reto que tiene por delante es múltiple. El designado premier deberá articular acuerdos en un Congreso visiblemente fragmentado, recuperar la confianza de una ciudadanía desgastada y demostrar que su visión económica puede traducirse en mejoras palpables. La juramentación del Gabinete De Soto está fijada para el martes 24 de febrero a las 11:30 p.m.





