La Universidad Nacional Mayor de San Marcos, cuna de grandes pensadores y luchadores sociales, tuvo muchos avances en sus más de cuatro siglos de historia. Sin embargo, aún queda mucho por concretar. La primera rectora mujer de la casa de estudios hace un acercamiento del tema en diálogo con Correo.
La Universidad Nacional Mayor de San Marcos cumple 475 años, ¿cuál es su balance al respecto?
Creo que el principal legado es haber alcanzado la “deuda cero”, saneando compromisos sociales y económicos heredados de administraciones pasadas para devolverle a la institución la credibilidad en el sistema financiero nacional e internacional.
¿San Marcos es una universidad que vive de su pasado o mira hacia el futuro?
Hemos implementando un modelo educativo con visión al 2050, que busca transformar el rol del profesional peruano ante los cambios globales, pasando de ser meros consumidores a productores tecnológicos. Bajo esta premisa, se han creado nuevas escuelas profesionales, como Ingeniería Ferroviaria e Ingeniería del Agua, diseñadas para responder a desafíos estratégicos como el desarrollo del puerto de Chancay y la crisis climática que amenaza los recursos hídricos.
San Marcos ha sido históricamente un espacio de pensamiento crítico y movilización política, ¿cree que actualmente mantiene ese espíritu?
Es una casa de estudios de libre debate de ideas, donde se respeta y se llega a conclusiones que pueden ayudar a salir de la crisis que vive el país.
En abril pasado, una representante estudiantil solicitó que San Marcos entregue un reconocimiento al grupo coreano BTS. ¿Es un hecho anecdótico o muestra de que los intereses se están desviando de los temas centrales?
San Marcos es una universidad viva y diversa, y no podemos ser ajenos a las manifestaciones culturales que mueven a los jóvenes de hoy. Sin embargo, hay que separar lo anecdótico de lo académico. Que los estudiantes tengan afinidad por un grupo artístico internacional es parte de su libertad y de la globalización, pero la universidad tiene protocolos muy estrictos para otorgar reconocimientos.
Usted ha señalado que la universidad apuesta por la excelencia académica y la investigación, pero estudiantes y docentes cuestionan las limitaciones presupuestales y de infraestructura….
En San Marcos la gratuidad de la enseñanza existe; el alumno solo paga el derecho de admisión. El Estado solamente proporciona el 60% del presupuesto y el 40% restante son recursos directamente recaudados. Tenemos que generar recursos para cumplir con las necesidades de calidad académica, investigación, tecnología, salud, etc. Después de la pandemia, la universidad era un escenario donde parecía haber pasado un huracán: los equipos estaban destruidos y obsoletos, y se lograron recuperar.
¿Sigue pensando que administrar San Marcos es como manejar dos ministerios o incluso al Perú?
Así es. San Marcos es pluricultural, pluripolítica e inclusiva. Vas a encontrar todas las tendencias políticas. Es una universidad que da mil becas para los alumnos de escasos recursos. Queremos que el Ejecutivo nos devuelva el presupuesto de hace años y que el Legislativo también colabore con ese objetivo.
¿El Estado realmente respeta la autonomía de San Marcos y de la universidad peruana en general?
Siento que estamos en un proceso de reconquista de la autonomía. El Estado, a través del Congreso, nos devolvió la capacidad de decidir sobre nuestro futuro, pero el Ejecutivo aún nos asfixia económicamente. Sin presupuesto, no hay autonomía académica real; mientras sigan recortando fondos y limitando nuestra gestión administrativa, el respeto a la autonomía será solo un discurso a medias.
Usted es la primera mujer elegida rectora en los más de cuatro siglos de historia de San Marcos, ¿qué lectura le da a este hecho?
Ser la primera rectora es un honor, pero también un reto de fuego. Las resistencias han sido brutales porque en este país aún no se perdona que una mujer tenga poder y voz propia. Me han llamado de todo por no dejarme doblegar, pero aquí estoy, demostrando que la firmeza no tiene género y que San Marcos hoy se escribe con nombre de mujer.
¿Ve condiciones para que otra mujer asuma en breve el rectorado?
Hay muchas profesionales mujeres en San Marcos que pueden ser directoras de escuela, decanas y rectoras. Sería otro triunfo de la “meritocracia pura” frente a las élites tradicionales que históricamente ocuparon el rectorado.
¿Postulará a una reelección?
Me gustaría si la ley me lo permite. Sigo pensando que el periodo es muy corto para hacer las obras que necesita esta universidad.




