Pese a que varias investigaciones han llegado a su etapa final en la Comisión de Ética del Congreso, aún quedan pendientes dos de las más polémicas que involucran a los hermanos María Cordero Jon Tay (No Agrupada) y Luis Cordero Jon Tay (Fuerza Popular).
Fuentes al interior de ese grupo aseguraron a Correo que se tenía proyectado que ambos casos culminen con la presentación del informe final antes de que concluyera la legislatura, el 23 de junio.
Sin embargo, los hermanos han presentado licencias médicas para ausentarse de las audiencias, entorpeciendo el proceso y la decisión que, eventualmente, se podía adoptar sobre ellos.
Por un lado, María Cordero es investigada por haberle recortado más del 50% del salario a sus trabajadores congresales para pagar aparentes deudas que arrastraba desde la campaña política electoral.
“Las veces que se le ha citado para audiencia, el mismo día ha presentado licencia”, dijo nuestro informante.
El primer documento lo presentó el lunes 12 de junio para ausentarse desde esa fecha hasta el 16 de junio. El médico que firmó fue Raúl Mendiola Hurtado, excandidato al Parlamento por Unión Por el Perú. La segunda licencia la alcanzó el siguiente lunes 19 de junio para ausentarse hasta el 23 de ese mes. En esa ocasión también apareció el citado médico con un sello del Policlínico Nuestra Señora de Guadalupe.
Correo se comunicó con la legisladora para recoger su versión, pero cuando contestó y se le formuló la pregunta dijo que no podía hablar e inmediatamente colgó.
Más tarde se le volvió a llamar, no obstante, ya no respondió nuestras llamadas.
Lo que se cuestiona es que si bien la parlamentaria “estuvo enferma”, lo correcto hubiera sido que el alegato de defensa sobre el caso lo realicen sus propios abogados a fin de que el proceso continúe.
El caso de ella, incluso, pudo verse el mismo día en que se concluyó el de Rosío Torres.
El hermano ausente. Del mismo modo, en el caso de Luis Cordero la situación es similar. El legislador argumentó haberse enfermado cerca al 19 de junio, fecha en que Ética iba a avanzar con su caso de presunto espionaje. Lo que se esperaba era contar con su participación en la sesión para que dé sus descargos en la audiencia respectiva y así se acelere el proceso que afronta.
Como sabemos, al parlamentario se le investiga por estar involucrado en una aparente red de espionaje que actuaba a favor del golpista expresidente Pedro Castillo para escuchar las coordinaciones de la oposición durante el régimen. En otras palabras, una red de chuponeo.
Informes periodísticos señalaron que el legislador viajó incluso a Panamá para adquirir los equipos tecnológicos y tenía una relación con Jorge Hernández, alias “El Español”.





