En el Perú, las renuncias y vacancias de presidentes ocurrieron de manera contínua en los últimos 10 años. (Foto: Captura de Recorrido Virtual 360°/ www.presidencia.gob.pe)
En el Perú, las renuncias y vacancias de presidentes ocurrieron de manera contínua en los últimos 10 años. (Foto: Captura de Recorrido Virtual 360°/ www.presidencia.gob.pe)

Desde julio de 2016, el Perú no ha tenido un presidente que se haya mantenido cinco años en el cargo.

Pedro Pablo Kuczynski, Martín Vizcarra, Manuel Merino de Lama, Pedro Castillo, Dina Boluarte y José Jerí, ahora expresidentes, fueron protagonistas de renuncias, vacancias y censuras.

Esto evidencia que la sucesión presidencial es un escenario bastante posible, por lo tanto, es importante conocer quiénes son los eventuales reemplazantes de los que hoy aspiran al sillón de Pizarro.

Así, Correo revisó los candidatos a la primera y segunda vicepresidencia de las planchas que ocupan al menos los 10 primeros lugares en las preferencias electorales (ver infografía).

Estos son los antecedentes de candidatos a la vicepresidencia con cuestionamientos. (Infografía: Diario Correo)
Estos son los antecedentes de candidatos a la vicepresidencia con cuestionamientos. (Infografía: Diario Correo)

POSIBILIDAD

En las últimas semanas, el nombre de Carlos Álvarez (País para Todos) sonó con bastante fuerza como uno de los favoritos. Sin embargo, también el nombre de quien podría reemplazarlo eventualmente si es sacado del cargo.

Se trata de María Cristina Chambizea Reyes, una persona muy cercana ideológicamente con el expresidente Pedro Castillo, hoy preso en el penal de Barbadillo.

Si bien Álvarez parece ofrecer un discurso de derecha, con una alusión frecuente a la pena de muerte y una salida a la Corte de Derechos Humanos (Corte IDH), lo cierto es que la persona que lo acompaña, demuestra todo lo contrario.

Chambizea es una mujer cajamarquina que fue asesora en el Ministerio de Agricultura durante el gobierno de Castillo.

Además, aparece en una fotografía con Anahí Durand y tiene publicaciones que dejan en evidencia su postura política.

El 8 de diciembre de 2022, escribió en redes sociales “Fuerza Lilia Paredes Navarro, acá estamos. Sororidad contigo, hermano. No me aúno al festín”.

Un mensaje tras la captura de Pedro Castillo luego del golpe de Estado.

Su publicación va acompaña de un “Adelanto de elecciones” y “Asamblea Constituyente”.

Ricardo Belmont del partido Obras, el candidato presidencial con mayor edad (80 años), tiene como candidato a la primera vicepresidencia a Daniel Barragán, quien se desempeñó como ministro de Defensa de Pedro Castillo por un corto periodo.

Al igual que Belmont, Barragán tuvo acercamientos en algún momento con Antauro Humala, pues en 2021 fue su candidato a la segunda vicepresidencia con Unión por el Perú (UPP), partido con que se unió con el líder etnocacerista.

Un dato no menor es que UPP acudió ante el Tribunal Constitucional con la intención de que Antauro pueda postular a la presidencia, debido a que en ese momento se encontraba en prisión.

Por otro lado está Dina Hancco, candidata a la segunda vicepresidencia de Obras, que cuenta con una condena de tres años y seis meses de pena privativa suspendida de la libertad por el delito de contrabando.

Ricardo Belmont del partido Obras, el candidato presidencial con mayor edad (80 años), tiene como candidato a la primera vicepresidencia a Daniel Barragán, quien se desempeñó como ministro de Defensa de Pedro Castillo por un corto periodo. (Foto: Captura JNE)
Ricardo Belmont del partido Obras, el candidato presidencial con mayor edad (80 años), tiene como candidato a la primera vicepresidencia a Daniel Barragán, quien se desempeñó como ministro de Defensa de Pedro Castillo por un corto periodo. (Foto: Captura JNE)

IZQUIERDA

Roberto Sánchez (Juntos por el Perú) lleva a Analí Marquez Huanca y Brígida Curo Bustincio, como candidatas a la primera y segunda vicepresidencia, respectivamente.La primera está a favor de la ampliación del Registro Integral de Formalización Minera (REINFO), registro que permite que la minería ilegal siga funcionando de manera impune.

La segunda es una mujer que, en redes sociales, comparte publicaciones que incitan a la violencia.

Por ejemplo, compartió un video de un dirigente de Puno que afirmaba que para hacer un cambio en el Perú, “debe correr sangre”.

Por su parte, Alfonso López Chau (Ahora Nación) tiene en su plancha presidencial a Luis Alberto Villanueva Carbajal como candidato a la primera vicepresidencia.

En un video difundido por Willax TV, la persona que hoy podría reemplazar a Chau si gana la presidencia, se describió en un evento como marxista, leninista, maoísta convicto y confeso.

En dicha cita participaron varios representantes de la izquierda, por eso Villanueva aprovechó el espacio para agradecerle a Vladimir Cerrón, líder de Perú Libre y hoy prófugo de la justicia.

Además, obvió mencionar en su hoja de vida que durante muchos años fue secretario general del Partido Comunista Peruano Unidad.

A esto se le suma una denuncia que presentó su esposa ante la Policía por maltrato psicológico.

Roberto Sánchez (Juntos por el Perú) lleva en su plancha presidencial a personas vinculadas a la izquierda radical. (Foto: Captura JP)
Roberto Sánchez (Juntos por el Perú) lleva en su plancha presidencial a personas vinculadas a la izquierda radical. (Foto: Captura JP)

UNO MÁS

Finalmente está César Acuña de Alianza para el Progreso (APP) que tiene como candidato a la segunda vicepresidencia a Alejandro Soto, quien además ejerce como actual congresista.

Soto es uno de los candidatos a la vicepresidencia con más cuestionamientos, la mayoría, corresponde a su labor como parlamentario.

Para muestra hay varios botones. Por ejemplo, en 2023, cuando ejercía como presidente del Congreso, se reveló que contrató a su cuñada Yeshira Peralta Salas como coordinadora de su despacho.

A pesar de no tener título universitario registrado en la Superintendencia Nacional de Educación Superior Universitaria (Sunedu), Peralta Salas fue contratada.

A esto se le suma la revelación de que los trabajadores de su despacho, entregaban dinero como una cuota, supuestamente voluntaria, a favor de Soto.

Con ese dinero se pagaba la publicidad en sus redes sociales como en Facebook y de esa manera darle mayor notoriedad a noticias que podrían mejorar su imagen.

Además, se conoció que sus trabajadores utilizarían cuentas falsas en Facebook para limpiar su imagen política.