El reciente incidente protagonizado por el congresista Darwin Espinoza con un ciudadano en el centro comercial La Rambla, en San Borja, volvió a poner en debate la conducta de algunos parlamentarios. Un ciudadano, Aldo Sebastián Robles, acabó con cortes y el tabique desviado.
En los últimos cinco años, no obstante, otros varios legisladores se han visto involucrados en episodios de agresión de diverso tipo.
Casos
En diciembre de 2022, Pasión Dávila (Bancada Socialista) golpeó a su colega Juan Burgos (Podemos Perú) en el hemiciclo, durante una sesión en la que se debatía la inmunidad presidencial de Pedro Castillo.
En consecuencia, fue suspendido por 120 días sin goce de haber. Tras cumplir la sanción, retornó a sus funciones.
Otro hecho ocurrido ese mismo año e involucró a María del Carmen Alva (Acción Popular), quien en agosto jaloneó del brazo a Isabel Cortez (No agrupada) durante una sesión del pleno.
La Comisión de Ética le impuso una “recomendación pública”, la sanción más leve, al considerar que no se acreditó una agresión física voluntaria.
En marzo de 2023, el congresista Edwin Martínez (Acción Popular) protagonizó una pelea con un detractor en calles de Arequipa. El hecho quedó registrado en video y luego el legislador denunció ante la PNP a dos ciudadanos por presuntas agresiones e insultos.
Más adelante, el 27 de septiembre de 2025, en Juliaca (Puno), Héctor Valer (Somos Perú) fue grabado cuando escupió al periodista Max Lanza tras una acalorada discusión. Tras difundirse el hecho, la Comisión de Ética le pidió explicaciones por lo ocurrido.
Asimismo, Kira Alcarraz (no agrupada), quien en octubre de 2025 amenazó a la periodista Marycielo Castillo, también fue señalada por una agresión contra un fiscalizador del Servicio de Administración Tributaria (SAT) en enero de este año. Por este hecho, Ética le ha abierto una indagación de oficio.





