Este lunes, el Ejecutivo finalmente aprobó la creación de la Superintendencia Nacional de Internamiento y Resocialización (SUNIR), una nueva entidad que surge de la fusión del Instituto Nacional Penitenciario (INPE) y el Programa Nacional de Centros Juveniles (PRONACEJ). El anuncio fue realizado por el ministro de Justicia, Walter Martínez, tras concluir la sesión del Consejo de Ministros.
“Entre otras normas que se han aprobado quiero resaltar la aprobación del Decreto Legislativo que crea la Superintendencia Nacional de Internamiento y Resocialización (SUNIR). Es producto de la fusión de dos entidades que es el Instituto Nacional Penitenciario (INPE) y el Programa Nacional de Centros Juveniles (Pronacej)”, declaró el titular del sector.
Admite retraso en aprobación
El ministro Martínez precisó que la aprobación se concretó mediante un decreto legislativo autorizado previamente por el Congreso de la República, y que la norma recibió el visto bueno del gabinete ministerial durante la sesión del 2 de febrero.
“Es un trabajo que hemos desarrollado desde el Ministerio de Justicia y hoy se aprobó en Consejo de Ministros. Entiendo que en los próximos días saldrá la publicación en el Diario Oficial El Peruano”, indicó el funcionario, confirmando que la oficialización del decreto está próxima pero aún pendiente.
Consultado sobre las razones por las cuales esta reforma se demoró en ser aprobada pese a que el Ministerio de Justicia venía trabajándola desde hace meses, Walter Martínez admitió que el retraso obedeció a prioridades del gabinete ministerial.
“Ha sido por motivos de agenda del Consejo de Ministros. Nosotros ya lo teníamos listo pero por temas de agenda se aprobó hoy”, justificó el ministro.
Esta admisión resulta significativa considerando que el propio ministro había anunciado en enero que la SUNIR sería oficializada en la “segunda quincena” de ese mes, promesa que no se cumplió hasta febrero.
Contexto de crisis penitenciaria
El retraso en la aprobación de esta reforma estructural ocurrió mientras el sistema penitenciario peruano atraviesa una de sus peores crisis en años recientes, marcada por motines violentos, fugas de reclusos de alta peligrosidad, extorsiones operadas desde el interior de las prisiones y denuncias de corrupción generalizada.
Durante este período de espera, diversos penales del país fueron escenario de incidentes que evidenciaron la pérdida de control institucional, incluyendo el descubrimiento de celulares y acceso a internet por parte de cabecillas criminales que coordinaban delitos desde sus celdas.
El ministro también explicó que la creación de la SUNIR no constituye simplemente un cambio de nombre o nomenclatura institucional, sino que representa una transformación profunda del sistema penitenciario y de reinserción juvenil.
“Marca un cambio no solo de nomenclatura. Supone una reforma organizacional y estructural profunda de las acciones que vamos a tomar con esta nueva superintendencia. Se elimina el Consejo Penitenciario, ahora es la figura de un jefe que tiene un perfil aprobado con competencias específicas en materia penitenciaria y en el tema de la idoneidad”, explicó Martínez.
Uno de los cambios más significativos que introduce la SUNIR es la supresión del Consejo Nacional Penitenciario, órgano colegiado que hasta ahora participaba en decisiones estratégicas del sistema carcelario.
En su reemplazo, se establece la figura de un jefe único de la superintendencia, quien deberá cumplir con un perfil técnico específico que incluye competencias especializadas en materia penitenciaria y requisitos de idoneidad moral y profesional.





