La mujer que registró 24 ingresos al despacho de José Jerí cuando aún era congresista afirmó que realizó labores dentro del Parlamento sin contrato ni vínculo laboral formal. Desde España, donde actualmente reside,reveló en una entrevista con Panorama que su presencia respondió a un encargo de confianza y no a una relación irregular con el Estado.
Ana Diburcio, se identificó como amiga del hoy jefe de Estado y aprovechó su pronunciamiento para referirse a las interacciones previas que tuvo con el presidente en redes sociales, luego de que se difundieran comentarios que intercambiaron a través de Instagram. Al respecto, negó que dichos mensajes tuvieran una connotación personal o indebida, y aseguró que se trató de intercambios comunes en plataformas digitales.
“Yo nunca vi a Jerí como algo más u otro tipo de intención, es un comentario que te puede hacer cualquier persona en tus redes sociales”, señaló al referirse a esas interacciones.
Según explicó, los comentarios que hoy son cuestionados corresponden a interacciones antiguas en redes sociales, previas a que José Jerí asumiera cargos de mayor relevancia política. Indicó que uno de esos mensajes data del 2021, cuando el entonces legislador comentó una publicación suya con la palabra “Decide”, acompañada de un emoji.
Sobre ese episodio, sostuvo que el contexto de la imagen hacía referencia a una descripción coloquial incluida por ella misma y descartó cualquier insinuación personal.
“En esas fotos que incluso son del año 2021, en las fotos hay descripciones qué era de ‘¿vienes o voy?’, entonces el comentario de él era ‘decide’”, afirmó en su defensa.
La joven de 29 años, señaló que conoce a Jerí desde antes de que fuera congresista y que el vínculo entre ambos se originó en actividades partidarias.
“Yo lo conozco hace mucho tiempo antes que él sea congresista, antes de que sea presidente”, manifestó al recordar su participación en caravanas de Somos Perú.
A partir de esa relación amical, indicó que fue convocada para apoyar labores dentro del despacho congresal durante un periodo de tres meses en 2022. Precisó que su presencia frecuente en el Parlamento respondió a funciones de confianza, pese a que nunca firmó un contrato ni figuró en planilla.
“De esas charlas que nos dábamos, se dio la oportunidad de comentar sobre un trabajo, más que nada para apoyarlo porque yo era practicante”, declaró al explicar cómo se dio su incorporación informal. Añadió que, pese a la cercanía personal, separó la amistad de las tareas que le fueron encargadas en el despacho.
Pese a que el sueldo de los parlamentarios se origina en recursos públicos, Diburcio sostuvo que no recibió pagos del Estado ni del Congreso, ya que ,según indicó, su remuneración no provenía de una planilla oficial.
“Yo nunca tuve un pago directo de planilla, era de su mismo sueldo de él, esa plata fue siempre al contado”, afirmó en la entrevista difundida por Panorama.
Finalmente, sostuvo que su labor consistía en apoyar con la programación de citas y reuniones, y rechazó haber obtenido algún beneficio indebido.





