A cuatro días de su juramentación como encargado de la presidencia de la república, José María Balcázar aún mantiene en suspenso las gestiones para conformar a un nuevo gabinete ministerial.
Aunque el pronóstico es reservado, se estima que algunos rostros conocidos desfilen nuevamente por Palacio de Gobierno. Por lo pronto, el premier del gobierno anterior, Ernesto Álvarez Miranda, aseveró a Correo que su “renuncia es irrevocable”.
Además de descartar su reincorporación, el saliente primer ministro alertó sobre el rol que Balcázar, que obtuvo un escaño con Perú Libre, tendrá en los próximos comicios. Por ello, puso énfasis en el manejo de los programas sociales y los grandes presupuestos que se manejan en ellos.
¿Evalúa continuar en el premierato?
No, yo he renunciado de forma irrevocable. El día jueves acudí a su despacho (del presidente José Balcázar). Pedí cita con él y estuvimos allí por diez minutos. Le expresé mi saludo y felicitación por la elección. Un saludo protocolar, por cierto. Él habló de su intención de lograr un gabinete ministerial de consenso y que, posiblemente, iba a invitar a algunos ministros que ya estaban con una cartera ministerial. Eso fue todo. Mi renuncia es irrevocable.
¿El presidente Balcázar le comentó a qué ministros pensaba convocar?
No. Él no mencionó ningún tema como ese. Ahora ya hemos visto la foto de la ministra de Economía, Denisse Miralles, hablando del tema de Petroperú con el presidente. Eso es bueno porque significaría que se va a garantizar cierta continuidad en la política económica y eso es saludable para el país.
¿Ha podido dialogar con el expresidente José Jerí tras su censura?
No, no he podido conversar con él. Sí he visto sus publicaciones (en X) y la pugna que tiene con el señor (George) Forsyth, pero eso obedece ya un tema electoral.
¿Cuál es su lectura política, a día de hoy, de la censura al exmandatario?
Creo que, básicamente, hubo dos momentos (importantes). El primero es el de tratar de obtener un rédito político para forzar un cambio, cuando en realidad no era necesario; y el segundo, el tratar de tener la mayor cantidad de cupos en un gabinete ministerial que todavía tiene cinco meses.
Y en ese tiempo, así como se pueden hacer muchas cosas por el país, también es posible obtener ventajas para los candidatos y los grupos en contienda. (La censura) es un afán electoral y un cálculo político efectuado por algunas personas. Algunos hicieron muy mal cálculo político y otros han obtenido mucha ventaja.
Viniendo el señor Balcázar de un partido de izquierda radical como Perú Libre, ¿diría que las elecciones están garantizadas?
La figura de Balcázar obedece a la quiebra del sistema de partidos políticos. Y, en lo segundo, no creo que ningún personaje de izquierda realmente pueda garantizar la imparcialidad en elecciones. Definitivamente.
¿Se podría gestar una estrategia para interferir en beneficio de algún partido político?
No solo se trata de los prefectos y subprefectos, sino de los programas sociales. Una de las verdades que existen, y que los ciudadanos no tienen en cuenta, es que el Estado tiene muchísimo dinero invertido en programas sociales de los ministerios y de organismos autónomos.
Hay muchos millones de por medio, bastaría con la mala aplicación de cualquiera de ellos para obtener los 40 000 o 60 000 votos de diferencia que hace que una agrupación pase de una primera a una segunda vuelta, o no.
¿Hubo presiones al interior del Congreso para liderar ministerios durante la gestión de Jerí?
En todas las democracias del mundo existen presiones, por parte de todos los partidos, para ocupar más (ministerios) o ingresar al gabinete. Eso es natural. El problema es si estas presiones obedecen a la necesidad de influir en función a un programa o una doctrina, en el curso del Gobierno, o si se deben simplemente al cálculo de obtener poder para tener ventajas inmediatas.
¿Se intensificaron estas presiones a cambio de respaldar al señor Jerí y que no se produzca su censura?
No fui partícipe de ningún tipo de negociación. Nosotros en el gabinete estábamos embebidos en tratar de aprovechar el tiempo al máximo. Corresponde al presidente de la república el manejo político con el Congreso.
¿Puede confirmarnos si Jerí evaluó renunciar en algún momento?
No, estoy convencido de que en ningún momento quiso renunciar. Por el contrario, era de las personas que con errores y equivocaciones, posiblemente, trató de hacer lo mejor posible en el periodo que le había tocado.
Pero no se llegó a presentar el plan contra la inseguridad ciudadana...
Estaba listo. Lamentablemente, en la sesión del Consejo Nacional de Seguridad hubo algunos pedidos para incorporar planteamientos de sectores fuera del Ejecutivo. El presidente Jerí, por ser conciliador, dilató una semana más el tema hasta que vino la censura.
Usted ha señalado que debió optarse por una vacancia y no por una censura...
Ratifico el hecho de que la censura no correspondía. Por otro lado, lo constitucional implica vacar a un presidente del cargo en función a la evidencia de delitos graves. Hay dos investigaciones en curso en el Ministerio Público, pero hasta ahora no se ha encontrado, que yo sepa, indicios razonables de una comisión de delito.
Él daba las explicaciones al gabinete muy similares a las que dio en su momento a nivel público: que no ha existido ni siquiera mala intención de su parte. Eso, en todo caso, tendrá que probarse. El problema es, ¿qué sucede si los fiscales encuentran que no hubo delito en ninguno de los casos?





