Con el retorno del sistema bicameral, el Congreso de la República del Perú volverá a estar conformado por dos cámaras: la Cámara de Diputados y el Senado. El objetivo es mejorar la calidad de las leyes, fortalecer el control político y dotar al Parlamento de una revisión más técnica y reflexiva de las normas.
Comprender cómo funciona cada instancia resulta clave, especialmente para jóvenes y votantes primerizos, quienes deberán evaluar perfiles, propuestas y responsabilidades diferenciadas.
Diferencias entre Diputados y Senadores
José Alfonso Lip Zegarra, catedrático de la Facultad de Derecho de la Universidad de Piura, explica que la diferencia central está en el enfoque y las funciones.
“Los diputados representan una mirada más cercana a la población y a las regiones, mientras que el Senado cumple un rol de revisión y análisis con una perspectiva nacional”, señala José Alfonso Lip Zegarra.
Cómo se elaboran ahora las leyes
En el nuevo esquema, los proyectos de ley se inician en la Cámara de Diputados. Una vez aprobados, pasan al Senado, que puede aprobarlos, modificarlos o rechazarlos. Si el Senado da luz verde, la norma se remite al Poder Ejecutivo para su promulgación u observación.
Este sistema de doble revisión busca reducir normas improvisadas o de difícil aplicación. “El bicameralismo permite una evaluación más reflexiva y disminuye el riesgo de aprobar iniciativas inviables”, explica el especialista.
Funciones clave del Senado
El Senado tendrá atribuciones exclusivas de alto impacto institucional, entre ellas:
- Elegir al Defensor del Pueblo
- Designar al Contralor General de la República
- Elegir magistrados del Tribunal Constitucional
- Nombrar directores del Banco Central de Reserva del Perú
Además, autoriza la salida del país del presidente de la República, revisa decretos de urgencia y legislativos del Ejecutivo, y decide sobre la suspensión o destitución de altos funcionarios en procesos de acusación constitucional.
El rol político de la Cámara de Diputados
La Cámara de Diputados tendrá un papel más activo en el control político cotidiano. Entre sus funciones destacan:
- Interpelar y censurar ministros
- Otorgar o negar la cuestión de confianza
- Conformar comisiones investigadoras sobre asuntos de interés público
El diseño apunta a que los diputados mantengan contacto directo con las demandas ciudadanas, mientras el Senado actúa como filtro institucional.
Qué deben saber los votantes, especialmente los jóvenes
Uno de los principales retos del nuevo modelo es la información al electorado. “Es fundamental que los ciudadanos sepan qué están eligiendo y qué función cumple cada cargo”, advierte Lip Zegarra.
Para jóvenes y votantes primerizos, entender estas diferencias permitirá evaluar mejor a los candidatos, verificar la viabilidad de sus propuestas y reconocer qué perfil se requiere en cada cámara:
- Senado: experiencia política, capacidad de análisis y visión nacional.
- Diputados: cercanía con la ciudadanía y conocimiento de las demandas regionales.
Esta distinción se refleja también en los requisitos: 25 años para ser diputado y 45 años para ser senador, buscando mayor trayectoria en la Cámara Alta.
Beneficios esperados para la ciudadanía
Con el retorno del Senado se espera mejor calidad legislativa, decisiones más razonadas y una representación más equilibrada entre regiones y nación. Su éxito dependerá del consenso entre cámaras y de la capacidad de los futuros congresistas para responder a las expectativas ciudadanas.





