Roberto Sánchez Palomino sobre educación y salud. Foto: Captura de pantalla.
Roberto Sánchez Palomino sobre educación y salud. Foto: Captura de pantalla.

Roberto Sánchez Palomino arremetió contra Keiko Fujimori antes de exponer sus propuestas en educación y salud: la acusó de negarle presupuesto a las becas mientras el Congreso que ella dirige se aumentaba el gasto en más de 1500 millones de soles.

El candidato de Juntos por el Perú apeló a su historia personal para marcar distancia, afirmando que es hijo de la educación pública y de “quemarse las pestañas” estudiando con su propio dinero. Recordó que de cada diez jóvenes que deberían ingresar a la universidad, solo tres lo consiguen, y 400 000 egresan de secundaria sin acceso a la educación superior.

“Nosotros creemos que nuestro gobierno va a ser el gobierno de la revolución educativa, porque las naciones en desarrollo que convirtieron a la política de Estado en educación son las que avanzaron”, sostuvo Sánchez.

En ese sentido, su propuesta central es convertir el ingreso universitario en un derecho libre y universal, a alcanzarse de forma progresiva. Para los maestros, formuló saldar la deuda social pendiente, fijar un piso salarial equivalente a una remuneración UIT y concretar la homologación docente en educación superior.

Sobre alimentación escolar, expuso transferir recursos directamente a los comités para dinamizar la economía local y eliminar programas que, dijo, han distribuido alimentos en mal estado, en referencia a las investigaciones en Qali Warma.

SALUD MENTAL

Por otro lado, en salud, aseguró que en su eventual gobierno se garantizará la atención gratuita en el primer nivel de atención. Así también, indicó que los médicos podrían salir a campo, con el objetivo de descentralizar este servicio a la población de zonas lejanas, así como la construcción de 500 policlínicos.

En salud mental, refirió que es necesario que cada colegio cuente con un psicólogo y duplicar los centros de salud mental comunitarios. “Yo soy psicólogo terapeuta, sé el esfuerzo, sé que se necesita (...) Salud y educación tienen que ser derechos fundamentales, garantizados por el Estado, no un servicio”, puntualizó.

Asimismo, refirió que la meta presupuestal es la inversión en educación a no menos del 6% del PBI y escalar la de salud del 6% al 9% durante su gobierno.