Incertidumbre por combustible en Chiclayo. Foto: Juan Pasache Villegas
Incertidumbre por combustible en Chiclayo. Foto: Juan Pasache Villegas

Aunque la convocatoria a un paro nacional del transporte habría quedado suspendida, por el momento, tras el anuncio del sobre otorgar un subsidio para evitar el alza de los pasajes. Esta medida no convence a los transportistas del servicio público en , cuyos gremios y asociaciones no descartan incrementar las tarifas más adelante.

El representante de la Coordinadora Regional de Transporte Público de Lambayeque (Cortpul), Wilson Miñope Carbajal, advirtió que la ayuda económica solo ayudará a un determinado rubro.

Malestar

La falta de actualización de autorizaciones y la alta informalidad, impedirá que el subsidio llegue a los choferes del servicio público, que ya están perjudicados por la deficiencia en el Estado.

“Es una burla, porque los más favorecidos serán las empresas de carga pesada que, desde hace algunos años, vienen recibiendo beneficios del Estado. En nuestro sector la dinámica es distinta y para acceder a un subsidio, el procedimiento tiene que pasar por las municipalidades y la Gerencia Regional de Transportes, pero estas entidades no tienen la data exacta de los choferes autorizados y de los informales”, sostuvo.

Para citar un ejemplo, las demoras en los trámites de autorizaciones por parte del municipio de Chiclayo perjudican a cerca de 50 empresas del servicio de transporte público de pasajeros (taxis, colectivos y combis).

Además, Miñope señaló que si el Gobierno central, realmente, busca apoyar al transporte, deberá recurrir al Fondo de Estabilización de Precios de Combustibles (FEPC), por tratarse de un mecanismo más eficaz para salvar el bolsillo de choferes y consumidores.

“Seguimos esperando que el Ejecutivo reaccione, porque la protesta será algo momentáneo y corre el riesgo de caer en una búsqueda de intereses políticos. Nosotros habíamos decidido no participar”, agregó.