A una semana de la segunda vuelta electoral, donde miles de peruanos elegirán al próximo presidente del Perú, el candidato Roberto Sánchez cerró el debate haciendo referencia a su origen, su fe y su promesa a los que menos tienen.
"Yo vengo de abajo, he trabajado toda mi vida, quiero a mi familia, quiero a mi país, soy un hombre de fe, no le voy a fallar a nuestro pueblo, sobre todo a los pobres, a los más pobres, a los de centros poblados que nos han traído hasta acá“, dijo el candidato de Juntos por el Perú ante el auditorio.
Sánchez enmarcó la elección del 7 de junio como algo más que un acto electoral. Recordó que en la primera vuelta ninguna fuerza política obtuvo mayoría y lo interpretó como un mandato ciudadano a construir consensos.
En ese sentido, mostró su plan de gobierno, el cual comprende propuestas no solo de su equipo técnico, sino de fuerzas políticas que se han ido sumando en los últimos días.
Si bien se tuvo una lluvia de ideas para conformar el grupo de propuestas, afirmó que lograron ponerse de acuerdo en lo fundamental para mejorar el desarrollo del Perú.
También convocó a las fuerzas patrióticas a respaldar lo que llamó la recuperación de la democracia, y recordó que el Perú ya rechazó al fujimorismo en 2011, 2016 y 2021. Por ello, confía en que los peruanos lo harán una vez más.
Eligió una fecha cargada de simbolismo para su llamado final: “El 7 de junio, Día de la Bandera, será el Día de la Dignidad y la Recuperación de la Patria. Juntos podemos transformar el Perú”, remarcó.





