La contabilidad exhaustiva de los resultados electorales continúa pero muestra una paradoja pocas veces vista. Roberto Sánchez, candidato presidencial de Juntos por el Perú (JP), busca que se aplique un mecanismo que se basa en una ley que él y las bancadas de izquierda intentaron bloquear en el Congreso. Se trata del recuento de votos, que ahora reclaman en medio de la ajustada disputa por la presidencia.
“Yo le propongo que conjuntamente solicitemos, en el marco del debido proceso, la institucionalidad del proceso electoral, los observadores internacionales, que hagamos una revisión exhaustiva, un reconteo de todo este proceso, sobre todo aquellos donde hay, vamos a decir, indicio presunto de que no haya ocurrido allí transparencia como corresponde”, señaló Sánchez el último viernes durante una conferencia de prensa.
La propuesta fue planteada mientras el cómputo oficial de la Oficina Nacional de Procesos Electorales (ONPE) continua y hoy mantiene a Keiko Fujimori (Fuerza Popular) con una ventaja superior a los 17 mil votos.
En detalle
Curioso o no, lo cierto es que el candidato de Juntos por el Perú (JP) votó en contra del dictamen que proponía modificar la Ley N° 26859, Ley Orgánica de Elecciones (LOE), iniciativa impulsada por el Jurado Nacional de Elecciones (JNE), en las dos oportunidades en que fue debatido en el pleno.
La primera votación se realizó el 20 de marzo de 2025. Ese día, el legislador de Juntos por el Perú-Voces del Pueblo rechazó la iniciativa junto con otros siete integrantes de su bancada: Guillermo Bermejo, Víctor Cutipa, Jorge Coayla, Hamlet Echevarría, Nieves Limachi, Wilson Quispe y Elías Varas.
También votaron en contra cinco congresistas de la Bancada Socialista, cuatro del Bloque Democrático Popular, uno de Perú Libre, un no agrupado y ocho representantes de Podemos Perú.
Pese a esa oposición, la iniciativa obtuvo el respaldo mayoritario del pleno y fue aprobada en primera votación al obtener 73 votos a favor.
La propuesta regresó al hemiciclo el 2 de abril de 2025 para su segunda votación. En esa oportunidad recibió un respaldo aún mayor: 82 congresistas votaron a favor y 25 en contra, sin registrarse abstenciones.
Al igual que en la primera jornada, Sánchez volvió a rechazar la iniciativa junto con legisladores de agrupaciones de izquierda.
Sin embargo, el Congreso terminó aprobando la modificación de la LOE, incorporando el recuento de votos para aquellos casos en los que las observaciones de las actas no puedan resolverse mediante el cotejo correspondiente.
La norma establece que el recuento puede aplicarse, por única vez, cuando existan inconsistencias que no puedan ser aclaradas con la revisión documental, como actas sin firmas, con información ilegible, datos incompletos o errores aritméticos.
De acuerdo con los impulsores de la reforma, la medida busca evitar que estos casos deriven en la anulación de votos válidamente emitidos por los ciudadanos.





