En el marco del debate presidencial del Jurado Nacional de Elecciones (JNE), en el eje de “Seguridad ciudadana”, Roberto Sánchez presentó un paquete de medidas para enfrentar la inseguridad, que incluye depurar y profesionalizar la Policía Nacional, crear una Policía de Investigaciones y aplicar muerte civil a los funcionarios corruptos.
Además, convocó a los ronderos y comunidades campesinas como parte de una política de seguridad de Estado.
El candidato de Juntos por el Perú arrancó con estadísticas fuertes: más de cien choferes del transporte urbano asesinados y miles que ya no quieren salir a trabajar. Frente a ello, planteó reformar la PNP desde adentro, eliminando a los malos elementos, mejorando sueldos y saldando la deuda social del 2%.
Sostuvo que es primordial recuperar la Policía. Pero esto no sería suficiente, ya que remarcó que existe la “mafia política congresal”, donde los partidos políticos que gobiernan han tomado la justicia, considerando que muchos políticos arrastran juicios por lavado de activos, cohecho u otros delitos.
Frente a ello, retó a la candidata de Fuerza Popular, Keiko Fujimori, si “está dispuesta a derogar las leyes procrimen”. Necesitamos recuperar de verdad el sistema de justicia, liderándolos con consecuencia, con acción. “Necesitamos, además, nosotros que la lucha contra la corrupción venga, por ejemplo, con muerte civil para los funcionarios corruptos (...) Tenemos que tener mano firme”, sentenció.
Sánchez también planteó ampliar la seguridad más allá del Estado, convocando a ronderos, comunidades campesinas, sociedad civil y agentes económicos, porque “defender la vida es una política de Estado”.





