Sigue los resultados oficiales de la ONPE de la segunda vuelta electoral entre Keiko Fujimori y Roberto Sánchez. Foto: EFE.
Sigue los resultados oficiales de la ONPE de la segunda vuelta electoral entre Keiko Fujimori y Roberto Sánchez. Foto: EFE.

El conteo rápido al 100% difundido por Transparencia, con datos procesados por Ipsos, otorgó a Roberto Sánchez, de Juntos por el Perú, el 50.3% de los votos válidos, frente al 49.7% de Keiko Fujimori, de Fuerza Popular, con un margen de error de ±1.9 puntos.

Por su parte, Datum Internacional, cuyos resultados difundió América Multimedia, registró cifras aún más cerradas: 50.14% para Sánchez y 49.86% para Fujimori, con una diferencia de apenas 0.28 puntos porcentuales.

Ante este escenario, los analistas consultados por Correo coincidieron en que la diferencia se encuentra dentro del margen de error y que será necesario esperar los resultados oficiales de la Oficina Nacional de Procesos Electorales (ONPE) para conocer al próximo presidente del Perú.

Además, señalaron que, independientemente de quién resulte vencedor, el principal desafío será construir consensos políticos y sociales para garantizar la gobernabilidad en un país dividido electoralmente.

Correo conversó con los analistas Alexandra Ames, José Carlos Requena y Jean Carlos Rodríguez, y les planteó las siguientes preguntas:

1. ¿Cree que este resultado es definitivo?

2. ¿Qué debería hacer Sánchez en sus primeros 100 días?

3. ¿Qué debería hacer Keiko Fujimori en los primeros 100 días?

  1. Hay que esperar los resultados oficiales. Es un margen muy ajustado, pero yendo al pasado, suelen ser muy cercanos.
  2. Si gana Sánchez, sería con muchísimo voto prestado. Ha generado mucha incertidumbre con varios de sus acompañantes y varias de sus propuestas. Tendría que moderar varias de ellas para poder hacer una gestión mucho más plural de lo que su agenda inicial propuso. Por ejemplo, dejar de insistir en propuestas como la asamblea constituyente, que fue algo muy apreciado en su primera vuelta por algún sector de la izquierda, pues claramente entre sus electores de segunda vuelta habría muchos que no necesariamente simpatizan con esta medida. Y en cualquier caso, no creo que eso sea una prioridad.
  3. Antes, incluso, de que asuma, debemos ver algunos anuncios de nombramientos que podrían darnos algunas señales de hacia dónde iría su gobierno: anunciar quién sería su premier, quién sería su ministro de Economía y todas estas transiciones. Evidentemente, hay urgencias como la inseguridad o el fenómeno de “El Niño”, pero en términos de mensajes políticos, creo que lo fundamental es mostrar con quién va a gobernar para dar alguna señal de amplitud que no la deje encasillada en el sector político que ella representa.
  1. La diferencia entre ambos se encuentran dentro del margen de error. Lamentablemente, vamos a tener que esperar el conteo oficial y, definitivamente, quien resulte ganador saldrá elegido o elegida por muy pocos votos.
  2. Lo importante es que reconozca que no ha sido elegido por la mayoría del país, sino por la mayoría de votos válidos, que no es lo mismo. Por eso, deberá hacer un llamado a un gran consenso que sume a los intereses nacionales, incluyendo al sector empresarial y la sociedad civil. De ganar Sánchez, deberá concentrarse en convocar a los mejores cuadros técnicos para ser ministros. Los peruanos necesitamos un ministro del interior que dé la talla, porque la ciudadanía ya no puede más con los índices de inseguridad ciudadana, extorsión y crimen organizado que tenemos.
  3. De ganar Fujimori, también deberá saber que no fue elegida por la mayoría de la población y deberá armar un consenso con sectores sociales y convocar a ministros que apunten no solo a destrabar proyectos de inversión privada, sino a cerrar brechas de desigualdad social y gestos mínimos que busquen reconciliar al sur con el centralismo limeño. Su foco de implementación de políticas públicas deberá estar en los mas vulnerables del Perú. Independientemente de quién gane, se tiene que convocar al otro.
  1. No, en realidad estamos en la primera elección en donde el margen de error está por encima del 1% que se utilizó en todas las elecciones anteriores. El margen es de 1.9%, por ende, ante una diferencia de 0.6%, aún estamos en una elección por definir. Deberíamos tener paciencia y esperemos los resultados del conteo oficial de la ONPE.
  2. Ambos deberían enfocarse en aplicar una estrategia para combatir la delincuencia. En el caso de Sánchez, debería mostrar señales claras de que mantendrá un manejo prudente de la economía para evitar una fuga de capitales, como ocurrió con Pedro Castillo, y mostrar figuras técnicas con reconocida reputación para mejorar la confianza, especialmente ante los empresarios, y así evitar más años de estancamiento económico. Pero, por las múltiples alianzas que está teniendo, es muy probable que termine traicionando a algunos y priorizando a otros. En este caso, creo que va a priorizar a sus aliados con poder en el Congreso (Antauro Humala, Ricardo Belmont y Alfonso López-Chau), lo cual va a generarle problemas en la capacidad de moderar sus acciones.
  3. En el caso de Fujimori, debería enfocarse en mostrar señales que garanticen el respeto de los derechos humanos y también una apertura al diálogo con otras tiendas políticas que permitan asegurar su gobernabilidad durante los próximos años.