Pedro Castillo venció a Keiko Fujimori por 44,263 votos en la segunda vuelta de las elecciones de 2021, pero solo en Lima aquella vez dejaron de votar 1’520,288 ciudadanos, una cifra que en las cuatro últimas Segundas Elecciones Presidenciales (SEP) habría bastado para variar cualquier resultado nacional.
El ausentismo en Lima, que comprende a 43 distritos, siguió una curva ascendente en los cuatro procesos de segunda vuelta.
Cronología
En 2006, 502,572 electores hábiles de Lima no votaron, sobre un padrón de 5’080,761 ciudadanos, lo que representó el 9.89% del total.Cinco años después, en 2011, esa cifra subió a 760,549 ausentes sobre 5’991,831 habilitados (12.69%).
La tendencia continuó en 2016, cuando los ausentes llegaron a 928,557 de un padrón de 6’884,549 electores (13.49%).
El incremento se acentuó en 2021, cuando 1’520,288 ciudadanos no acudieron a votar, el 20.11% de un padrón de 7’558,581 electores.
Así, entre 2006 y 2021, el padrón limeño creció 48.8%, pero el número de ausentes se triplicó y la tasa de ausentismo se duplicó.
Distrital
Miraflores encabeza el ránking de ausentismo en las cuatro últimas segundas vueltas presidenciales celebradas en Lima Metropolitana.En 2021, el 27.10% de sus electores hábiles (36,154 personas) no acudió a las urnas, la tasa más alta registrada en cualquier distrito limeño desde 2006.
Le siguieron Jesús María, con 25.96%, y San Isidro, con 25.79%.No obstante, el predominio de Miraflores es reciente.San Isidro ocupó el primer lugar en 2006, 2011 y 2016, con tasas de 17.19%, 18.69% y 21.08%, respectivamente.
Miraflores, segundo en esos tres procesos, superó a San Isidro por primera vez en 2021.
Según datos de 2021, además de Miraflores, Jesús María y San Isidro, el top 10 estuvo integrado por Lince (25.77%), Pueblo Libre (23.79%), Magdalena del Mar (23.34%), San Borja (23.29%), La Victoria (23.19%), el Cercado de Lima (22.75%) y Breña (22.56%).
En cambio, en 2016, el listado estuvo encabezado por San Isidro (21.08%) y Miraflores (19.99%), seguidos por Lince, San Borja, Pueblo Libre, Santiago de Surco, Jesús María, Magdalena del Mar, San Miguel y La Victoria.
La tendencia se observa también en los procesos anteriores.
En 2011, San Isidro volvió a liderar con 18.69%, seguido de Miraflores (17,89%), Pueblo Libre (15.85%), San Borja (15.54%), Santiago de Surco (15.46%), Lince (15.24%), Punta Hermosa (15.01%), Jesús María (14.97%), Magdalena del Mar (14.94%) y Chaclacayo (14.90%).
Por su parte, en 2006, los diez primeros lugares correspondieron a San Isidro (17.19%), Miraflores (16.47%), Punta Hermosa (16.41%), San Borja (14.31%), Pueblo Libre (14.23%), Jesús María (14.11%), Magdalena del Mar (13.74%), Santiago de Surco (13.57%), Lince (13.39%) y San Miguel (13.11%).
La composición de estos rankings revela una constante: siete distritos (San Isidro, Miraflores, San Borja, Pueblo Libre, Jesús María, Magdalena del Mar y Lince) aparecen en los cuatro últimos procesos electorales.
Todos se encuentran entre los distritos con mayor concentración de población de nivel socioeconómico alto.
De acuerdo al Instituto Nacional de Estadística e Informática (INEI), el estrato alto está conformado por hogares cuyo ingreso per cápita supera los S/ 2,412.45 mensuales.
Las cifras demuestran que el desinterés por acudir a las urnas crece de manera constante en los sectores con mayor capacidad económica de Lima Metropolitana.
El único distrito de características distintas que ingresó de forma recurrente a esta dinámica fue La Victoria, presente en las elecciones de 2016 y 2021.
Margen
Cabe recordar que en los cuatro procesos de segunda vuelta presidencial celebrados en los últimos 20 años, la diferencia entre el ganador y el segundo lugar se redujo de forma dramática.
Alan García venció a Ollanta Humala por 694,937 votos en 2006, el margen más amplio del periodo.
Cinco años después, Humala superó a Fujimori por 447,057 sufragios, una caída de 35.6% respecto al proceso anterior.
La contracción se aceleró en 2016. Pedro Pablo Kuczynski derrotó a Keiko Fujimori por 41,057 votos, una diferencia 89.8% menor que la de 2011.
Ese resultado convirtió a la elección de 2016 en la más ajustada de las cuatro, con un margen que representó apenas el 0.24% del total de votos emitidos entre ambos candidatos.
En 2021, el patrón se mantuvo. Pedro Castillo superó a Fujimori por 44,263 votos, cifra levemente superior a la de 2016 pero igualmente estrecha en términos relativos: el 0.25% del total emitido.
Entre la primera y la última elección del periodo, el margen de victoria se redujo en 93.6%. Las dos últimas segundas vueltas se definieron, en la práctica, por diferencias que cualquier variación menor en la participación habría podido revertir.
Análisis
El politólogo Jean Carlos Rodríguez explicó a Correo que el ausentismo en los distritos de mayor ingreso de Lima responde a un factor socioeconómico concreto: Las multas.
”Estas suelen ser un incentivo de participar para los sectores más populares, pero para los sectores más consolidados no lo es. A pesar de eso, en Lima Metropolitana en general ha aumentado el ausentismo desde 2006”, sostuvo.
No obstante, de cara al balotaje de mañana, Rodríguez advirtió que Lima será un campo decisivo y “vital” por las encuestas que anticipan un escenario muy ajustado.
“El 1% de participación en Lima Metropolitana representa a casi el 2% de la participación de seis regiones del sur juntas: Arequipa, Cusco, Puno, Tacna, Moquegua y Madre de Dios”, precisó.
Para el analista, el crecimiento del ausentismo en la capital del Perú responde a “la crisis de representación y la pérdida de confianza en la democracia” que han generado “desmotivación” en el electorado, pese a las sanciones económicas en casos de ausencia.




