Wolfgang Grozo es el candidato presidencial del partido Integridad Democrática. Y aunque para muchos aún es desconocido, hay quienes en las redes aseguran que busca ser el “Bukele peruano”.
En entrevista con Correo, explica las medidas que quiere aplicar para combatir la grave crisis de inseguridad ciudadana.

¿Quién es Wolfgang Grozo?
Soy general de la Fuerza Aérea en retiro de la especialidad de Inteligencia. Estuve 37 años en la institución. Tengo una segunda carrera en administración por la Universidad de Lima. Soy maestro o magíster en Desarrollo y Defensa Nacional y también soy doctor en Desarrollo y Seguridad Estratégica. Ambos estudios de postgrado en el Centro Altos Estudios Nacionales (CAEN). Soy defensor de la lucha contra la terrorismo por una acción de contacto que tuve hace 25 años en una en un distrito que se llama Pachiza en la provincia Mariscal Cáceres en región San Martín, por ese acto me condecoraron en diciembre del 2024.
¿Tiene experiencia en gestión pública?
He sido director de movilización nacional y director general de política y estrategia, también he sido coordinador general de la XI Conferencia de Ministros de Defensa de la Américas, cargo que ocupé dos años cuando el Perú asumió la presidencia pro tempore y he sido subdirector general del CAEN. He sido director de la Fuerza Aérea y director de Inteligencia de la FAP, he ocupado todos los cargos que debe cubrir a aquel profesional o cualquier peruano que puede dirigir el país.
¿Por qué tentar la presidencia?
Por la indignación que sentimos todos los peruanos de lo que está pasando en el país, realmente lo que está ocurriendo en el Perú es totalmente inaceptable. No podemos dejar que el Perú siga gobernado por una minoría que lo único que hace es darle la espalda a la población.
¿Cuándo empezó esa indignación? Porque su partido no nació recién...
A lo largo de mi trayectoria como militar, porque conozco todo el Perú, no hay ninguna región del país que no conozca. En el año 2017 yo era coronel, pero como se sabe, según la Constitución, se prohíbe un militar hacer vida política activa, entonces había una idea de formar un partido. Cuando paso al retiro en enero de 2022, convoco a un grupo grupo de peruanos, compañeros del doctorado y de maestría, les dije “bueno, hagamos algo por el país”. Ese “algo” significar hacer algo disruptivo y diferente, no ser parte de la política que nos ha venido a gobernar. Por eso formamos Integridad Democrática, un partido que nació de cero pero fue creciendo como una bola de nieve. No teníamos experiencia política, pero si mucho afán de participar con mucha transparencia, sobre todo mucha decencia, mucha capacidad y valentía para poder enfrentarnos a este sistema que en este momento impera en el país. Tenemos un criterio inflexible en el partido que nadie que tenga antecedentes penales policiales o judiciales pueden puede ser parte de la organización.
¿Puede garantizar que la lista de candidatos al Congreso que presentó no tiene ningún antecedentes?
Nosotros hemos hecho filtros, pero firmamos un convenio con Transparencia, ellos han hecho un filtro porque tienen las herramientas y nos han dicho que las personas en la lista no tienen antecedentes. Hemos hecho un chequeo cruzado. Nosotros no estamos hipotecados, ni condicionados, nadie nos patrocina, estamos haciendo actividades como polladas, rifas, fiestas, aportando nosotros voluntariamente, pero no se le pide nada a nadie para la postulación de las candidaturas.

¿Qué piensa de los partidos que han cobrado por inscripción de candidatos?
Es terrible porque ahí comienza el problema de la corrupción en el país, porque si tú vas a invertir para tener la posibilidad de postular, estás invirtiendo en un dinero para después recuperarlo, ¿cómo lo vas a recuperar? Ya sabemos cómo. Además, prefiero ser novato, porque el Perú necesita personas capaces, competentes, transparentes, que no tengan ningún tipo de de denuncias ni pasado irregular y que sean valientes para poder enfrentar este sistema.
Usted todavía figura en las encuestas en el segmento de “otros”, ¿cómo va a revertir la situación?
Estamos realizando un trabajo en redes sociales, pero también un trabajo en territorio nacional, porque es fundamental que el poblador pueda mirarte a los ojos, mirarte a la cara, saber quién es la persona con la que está tratando contigo y no ser un mentiroso. La población no quiere saber nada de los políticos, pero como yo digo y converso con ellos, les digo que alguien debe gobernar el Perú. Si queremos que nos sigan gobernando los de siempre, votemos de la misma forma. Pienso que el próximo presidente del Perú va a ser un outsider, porque las personas no quieren saber nada de la política tradicional, va a ganar aquel que en estos tres meses aplique la mejor estrategia y que no tenga antivoto.
¿Cuál es la postura ideológica de Integridad Democrática?
Somos un partido de centro democrático. Creemos en la economía social de mercado, somos un partido que no cree en la pena de muerte, somos un partido que cree en la familia, en valores, somos un partido que está convencido de que a una nación como al Perú no se le puede cortar los programas sociales, sino que deben ser fortalecidos y eso no se llama asistencialismo, se llama su obligación del Estado.
Entonces, ¿está a favor de que el Perú se mantenga en la Corte Interamericana de Derechos Humanos?
Nosotros creemos que se puede revisar ese tratado, porque no queremos ser radicales o decir que nos vamos a retirar. Pero hay fallos de la Corte IDH que muchas veces están en contra de los intereses del Estado, por eso debe haber una revisión.
¿Cree que el Perú necesita que un militar los gobierne?
Para mí sería muy conveniente responder que sí, pero voy a responder con la verdad que es algo que me caracteriza. Lo que necesita el Perú es un estadista, un gobernante que tenga principio de autoridad, no autoritarismo que es distinto. El principio de autoridad lo puede tener un militar o lo puede tener una persona de procedencia de profesión civil. El Perú necesita a alguien que tenga la valentía, el valor, la firme decisión y convicción de dirigir el país con principio de autoridad. Prometo que es luchar contra esta principal amenaza que es la inseguridad ciudadana y en menos de seis meses se va a empezar a sentir la seguridad.

¿Cómo?
Con algo muy sencillo que no se esté utilizando en este momento, la Inteligencia, algo que domino y que muchos candidatos hablan sin conocer y no se está utilizando adecuadamente. Lo digo porque he sido director de Inteligencia en la Fuerza Aérea y tuvimos éxito en la lucha contra el narcoterrorismo. Tenemos plataformas sistemas lo voy a decir inteligencia de señales inteligencia de comunicaciones, inteligencia imágenes que no se está utilizando
¿Tenemos como país un sistema para ubicar desde donde se envían los mensajes extorsivos?
Por supuesto, a eso me refiero Inteligencia, comunicaciones, inteligencia de imágenes, inteligencia electrónica y señales.
Si existe, ¿por qué no se usa?
Decisiones. Todos sabemos que las bandas criminales siguen operando de los penales, no es posible que los delincuentes puedan dirigir desde adentro, eso es porque hay comunicación y eso es lo que se tiene que cortar. Debe existir legislación que obligue a los operadores a inhibir esas llamadas, además de poder localizarlas y neutralizarlas.
¿Cómo recuperar la credibilidad en la Policía?
Yo siempre digo que el sistema está corroído y se tiene que hacer una reorganización profunda, no solo en la Policía sino en todo el Estado. Se deben centralizar las escuelas de formación, porque no puede ser posible que un suboficial salga en seis meses a las calles con un arma y el poder que eso le otorga, porque sino tienen una formación sólida, caen en inconductas. Para eso se necesita implementar, ejecutar y controlar, lo último implica un seguimiento. Nosotros estamos en contra de la pena de muerte, porque Dios da la vida y Dios la quita, pero sí creemos en las medidas drásticas que se tienen que implementar, porque si hay corrupción, hay delincuencia.
¿Cómo hacemos con los delincuentes?
Tienen que haber medidas extremas. Eso no me hace un radical, un extremista, ni un desaforado. El Perú está enfermo y si es que no tomamos acciones que sean contundentes y radicales, eso no va a cambiar. Perú necesita medidas radicales y drásticas para sacar a estos delincuentes de las calles, ya no estamos nosotros para diagnósticos.

¿Qué hacemos con los delincuentes que se capturen si existe una sobreproblación?
Se necesita definitivamente penales de alta seguridad y construidos en el desierto, en la montaña, en altura. El Perú tiene que invertir en seguridad integral, eso es un proceso largo, porque construir una cárcel tiene un proceso que pasa por diversos estudios y puede tardar de tres a cuatro años.
¿Mientras tanto a donde irían los delincuentes?
Tenemos que llevarlos a un lado, ese lado sería en los cuarteles de las Fuerzas Armadas, porque hay cuarteles que están en este momento en un 20 % de operabilidad. Por ejemplo, tiene el cuartel Los Cabitos con tremendo cuartel e instalaciones que no están en su máxima dimensión, hay que acondicionar esos espacios. Eso no va a ser un gasto como el de construir una cárcel, es una solución rápida inmediata para sacar a los delincuentes de las calles.
Para los que ya están en la cárcel, usted tiene una propuesta sobre el trabajo, ¿nos puede detallar más al respecto?
Se tienen que cambiar las normas. Para eso uno establece las prerrogativas, porque la Constitución establece que no se puede obligar al trabajo, pero los delincuentes tendrán que trabajar. Esos delincuentes tendrán que trabajar, no van a estar ociosos en la cárcel, van a tener que trabajar para pagar su comida, su alojamiento y el daño que han hecho.
¿Delincuente que no trabaja es un delincuente que no come en la cárcel?
Se aumentará la pena (sino trabajan). Habrá que cambiar las normas, en vez de pasar cinco años en una cárcel, pasará 10 años o no tendrá los beneficios penitenciarios.
¿Su plan incluye la revisión de personas mayores de 70 años en prisión?
Es parte del proceso. La propuesta es tener celeridad en los procesos. No puede haber personas que tengan años sin ser absueltas o reciban sentencia. Hay personas que pasan procesos larguísimos.
¿Qué puede decir de aquellos que señalan que busca ser el Bukele peruano?
Yo no busco aplicar el mismo plan. Bukele es Bukele y Grozo es Grozo, hay una diferencia sustancial. Yo admiro la firme convicción y decisión del presidente Bukele y lo que está haciendo en El Salvador, pero hay que entender que El Salvador es un país muy pequeño en comparación con el Perú que tiene 10 amenazas más. El Salvador tenia la amenaza de pandilleros, pero Perú tiene delincuencia urbana, crimen organizado, tala ilegal, minería ilegal, narcotráfico, trata de personas y más. Por eso aquí se deben aplicar medidas potentes. Además, hay una diferencia que quiero marcar con Bukele y es que él ha cambiado la Constitución para una reelección indefinida. En un eventual gobierno de Integridad Democrática yo no podría ser parte de eso, no puedo emitir una norma en la que voy a ser juez y parte.
¿En su equipo técnico lo acompañan excongresistas o exministros?
En las filas de integridad democrática. existe un excongresista que es Ángel Neyra que perteneció a Fuerza Popular, pero él renunció a ese partido hace un tiempo porque se dio cuenta que no era compatible con sus preceptos. También está con nosotros la exjuez anticorrupción Carolina Lizárraga que fue parte del Partido Morado y es una mujer admirable que tiene una trayectoria impecable en su carrera y justamente la convocamos porque tiene muchísima experiencia en lucha anticorrupción.
¿Cuál es su postura sobre la ley que prescribe los delitos de lesa humanidad?
Lamentablemente cuando las leyes son generales, favorecen a algunos y a otros no. Hay que reconocer que hubo excesos en las condenas a militares, pero tampoco se puede negar que hubo excesos de militares que cometieron estas acciones. Debería revisarse esa ley en cada situación.






