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Asociar el cáncer de hígado únicamente con el consumo excesivo de alcohol puede llevar a ignorar otros factores de riesgo vinculados con esta enfermedad. Las hepatitis B y C, el hígado graso asociado a disfunción metabólica, la obesidad, la diabetes y la cirrosis también pueden incrementar el riesgo de desarrollar cáncer hepático.
El doctor Alejandro Figueroa, director médico de Aliada, explicó que el carcinoma hepatocelular (HCC) es el tipo más frecuente de cáncer primario de hígado y representa más del 70% de los casos, según la información proporcionada por la institución.
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¿Qué factores aumentan el riesgo de cáncer de hígado?
El carcinoma hepatocelular puede desarrollarse después de años de daño en el hígado asociado a diferentes enfermedades y condiciones. Entre los factores mencionados por el especialista se encuentran las infecciones crónicas por los virus de las hepatitis B y C.
También figuran el hígado graso asociado a disfunción metabólica (MASLD), la obesidad y la diabetes. El consumo excesivo de alcohol continúa siendo un factor relevante, pero no es el único relacionado con el desarrollo de enfermedades hepáticas y cáncer de hígado.
“Es fundamental desterrar la creencia de que el cáncer de hígado solo afecta a quienes consumen alcohol en exceso. Esta idea simplifica una enfermedad compleja y genera un estigma en torno a la patología”, señaló Figueroa.
El especialista agregó que las enfermedades hepáticas crónicas, incluidas las hepatitis virales y el hígado graso, así como la obesidad y la diabetes, forman parte de los factores que deben considerarse.
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Hepatitis B y C también están relacionadas con el riesgo
Las infecciones crónicas por los virus de las hepatitis B y C pueden ocasionar daño progresivo en el hígado y están asociadas con cirrosis y cáncer hepático.
Según cifras de la Organización Mundial de la Salud (OMS) consignadas en el material proporcionado, alrededor de 304 millones de personas en el mundo viven con hepatitis B o C crónicas.
A estos factores se suma el crecimiento de los problemas metabólicos y del exceso de peso, que pueden favorecer el desarrollo de enfermedad hepática.
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Obesidad, diabetes e hígado graso: ¿cuál es la relación?
El exceso de grasa corporal y determinados trastornos metabólicos están relacionados con una mayor probabilidad de desarrollar hígado graso asociado a disfunción metabólica.
De acuerdo con cifras del Ministerio de Salud citadas en la información proporcionada, más del 60% de la población peruana de 15 años a más presenta exceso de peso, condición que comprende sobrepeso y obesidad.
El hígado graso puede evolucionar en determinados pacientes hacia inflamación y daño hepático. Por ello, su identificación y seguimiento adquieren especial relevancia cuando existen otros factores metabólicos.
¿Cuántos casos de cáncer de hígado se registran en Perú?
Las cifras de Globocan incluidas en el reporte señalan que en Perú se registran alrededor de 1.890 nuevos casos de cáncer de hígado y cerca de 1.770 muertes asociadas a esta enfermedad.
Estos datos refuerzan la importancia de considerar distintos factores de riesgo y no limitar la prevención exclusivamente al consumo de alcohol.
¿Quiénes deberían consultar por controles del hígado?
Según Figueroa, el seguimiento médico debe considerarse especialmente en personas que presentan factores de riesgo o antecedentes relacionados con enfermedades hepáticas.
Entre ellos se encuentran el sobrepeso u obesidad, diabetes tipo 2, hígado graso asociado a disfunción metabólica, infección crónica por hepatitis B o C, cirrosis y otras enfermedades previas del hígado.
También deben considerarse los antecedentes familiares de enfermedades hepáticas y las alteraciones persistentes detectadas en pruebas de función del hígado.
Vacunación y detección de hepatitis entre las medidas preventivas
El especialista destacó la vacunación contra la hepatitis B, la detección oportuna de las hepatitis virales y el control del peso corporal entre las herramientas para reducir factores de riesgo asociados con enfermedades hepáticas.
“Informar mejor y erradicar las falsas creencias sobre el cáncer de hígado es el primer paso para que más personas accedan a un diagnóstico temprano”, sostuvo Figueroa.
Las personas con factores de riesgo deben consultar con un profesional de salud para determinar qué controles necesitan y con qué frecuencia, pues las evaluaciones dependen de los antecedentes y la situación clínica de cada paciente.
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