Durante años, la conversación sobre el cáncer estuvo centrada en los antecedentes familiares y la carga genética. Sin embargo, instituciones como el Instituto Nacional del Cáncer de Estados Unidos advierten que el estrés crónico puede afectar la salud general y favorecer conductas asociadas a mayor riesgo, como fumar, comer en exceso, reducir la actividad física o postergar controles médicos.
El organismo responde al estrés liberando hormonas como epinefrina y norepinefrina. Cuando esa respuesta se mantiene en el tiempo, puede relacionarse con presión arterial alta, problemas digestivos y debilitamiento del sistema inmunitario.
Cifras de cáncer en el Perú
En el Perú, Globocan 2022 estimó 72.827 nuevos casos de cáncer. Los diagnósticos más frecuentes fueron próstata, mama, estómago, colorrectal y cuello uterino.
Según esa base internacional, el cáncer de próstata registró 8.553 casos; mama, 7.797; estómago, 6.380; colorrectal, 4.943; y cuello uterino, 4.809.
Chequeos oportunos y acompañamiento médico
Los controles preventivos siguen siendo una herramienta clave para mejorar el pronóstico. Detectar alteraciones en etapas tempranas permite ampliar las opciones terapéuticas y elevar las probabilidades de recuperación.
“Cada vez entendemos con mayor claridad que el riesgo no depende únicamente de la carga hereditaria. En entornos de alta exigencia, el estrés suele normalizarse”, señaló la Dra. Denisse Bretel, especialista de Oncosalud.
La médica advirtió que las jornadas extensas, la presión económica, la sobrecarga laboral y la falta de descanso pueden hacer que el autocuidado quede relegado.





