El verano representa un desafío adicional para los niños con cáncer, especialmente para aquellos que atraviesan tratamientos como la quimioterapia, que pueden debilitar el sistema inmunológico y aumentar el riesgo de deshidratación.
“Uno de los aspectos más importantes en verano es la hidratación. Los niños con cáncer pueden deshidratarse con mayor facilidad, especialmente si presentan vómitos, diarrea o falta de apetito”, explicó María del Carmen Velandres, enfermera oncóloga pediatra y gerente de Casa Magia.
La especialista recomienda ofrecer líquidos de forma frecuente, como agua, caldos suaves y zumos naturales preparados de manera segura, evitando bebidas azucaradas o excesivamente frías.
Exposición solar: precauciones necesarias
Otro punto clave es el cuidado de la piel. Durante el tratamiento oncológico, la piel de los niños puede volverse más sensible, por lo que la exposición al sol debe ser controlada.
Los especialistas aconsejan evitar el sol en las horas centrales del día, utilizar ropa ligera de manga larga, gorra y protector solar adecuado para niños, siempre bajo indicación médica. Estas medidas ayudan a prevenir quemaduras y posibles complicaciones dermatológicas.
Actividades y descanso: adaptar la rutina
Aunque el verano suele asociarse con juegos y actividades al aire libre, los niños con cáncer pueden fatigarse con mayor rapidez. Por ello, se recomienda planificar actividades tranquilas, en espacios frescos y seguros, respetando los tiempos de descanso.
Mantener una rutina flexible pero ordenada contribuye a reducir el estrés y favorece el bienestar físico y emocional del niño durante el tratamiento.
Bienestar emocional y acompañamiento familiar
El periodo estival también puede convertirse en una oportunidad para fortalecer el vínculo familiar y el estado emocional del niño. Actividades creativas, juegos tranquilos y tiempo de calidad en familia ayudan a que el menor se sienta acompañado y protegido.
Los especialistas subrayan la importancia de seguir siempre las indicaciones del equipo médico, ya que cada niño vive el tratamiento de manera diferente y requiere cuidados personalizados.

Datos clave
- Los niños con cáncer son más vulnerables a la deshidratación en verano
- La hidratación frecuente es esencial durante el tratamiento
- Se recomienda evitar el sol en horas centrales del día
- El descanso y las actividades tranquilas reducen la fatiga
- El acompañamiento emocional es parte fundamental del cuidado integral





