La enfermedad inflamatoria intestinal (EII), una afección crónica que produce inflamación en el aparato digestivo, está registrando un aumento progresivo de casos en el Perú, especialmente en adultos jóvenes. Así lo alertó el Seguro Social de Salud (EsSalud), derribando el mito de que se trata de un padecimiento poco frecuente en el país.
En el marco del Día Mundial de la Enfermedad Inflamatoria Intestinal (19 de mayo), la institución exhortó a la población a no minimizar los malestares digestivos persistentes y acudir oportunamente al especialista para evitar complicaciones severas.
¿Qué es la EII y cuáles son sus tipos?
El Dr. Guillermo Otoya Moreno, jefe del Servicio de Gastroenterología del Hospital Nacional Guillermo Almenara Irigoyen, explicó que esta enfermedad comprende principalmente dos tipos:
- La colitis ulcerativa: Afecta directamente al colon.
- La enfermedad de Crohn: Puede comprometer cualquier parte del tubo digestivo.
El especialista detalló que el grupo más afectado se encuentra entre los 20 y 40 años de edad, aunque existe un segundo pico de contagios o diagnósticos entre los 50 y 65 años. “Actualmente vemos cada vez más pacientes, sobre todo con colitis ulcerativa”, alertó el gastroenterólogo.
Síntomas de alerta: El sangrado nunca es normal
Muchos de los síntomas de la EII suelen confundirse erróneamente con gastritis o colon irritable. Sin embargo, los especialistas piden prestar atención a las siguientes señales:
- Dolor abdominal y diarrea crónica.
- Presencia de sangre en las deposiciones (un síntoma clave que jamás debe normalizarse).
- Pérdida de peso sin explicación aparente y diarreas nocturnas.
- Fatiga constante, anemia y urgencia frecuente para evacuar.
Además, la EII no se limita al sistema digestivo; también puede generar inflamación en las articulaciones, lesiones en la piel, molestias oculares y alteraciones hepáticas.
Alimentos ultraprocesados y riesgo de cáncer colorrectal
El incremento de estos casos en la juventud está estrechamente relacionado con hábitos alimenticios inadecuados y el consumo frecuente de productos ultraprocesados. Para prevenirlo, el Dr. Otoya recomendó reducir la ingesta de frituras, bebidas gaseosas, alcohol, exceso de café, alimentos muy grasosos y comidas picantes.
Una inflamación intestinal prolongada y sin tratamiento no solo causa obstrucciones, fístulas o perforaciones, sino que puede incrementar el riesgo de cáncer colorrectal. “Cuando la inflamación permanece activa durante muchos años, puede generar lesiones premalignas. Por eso es vital realizar controles y colonoscopías a tiempo”, precisó.
Tratamientos actuales: Calidad de vida garantizada
Aunque la enfermedad inflamatoria intestinal no tiene una cura definitiva, EsSalud recordó que existen tratamientos muy eficaces para controlar la inflamación. El diagnóstico oportuno y el seguimiento médico constante permiten que los pacientes mantengan la enfermedad bajo control durante muchos años, desmitificando la idea de que todos los casos terminan en cáncer.





